José María Ibáñez
![]() |
| Foto: oem.com.mx |
Se trata de una construcción abandonada situada en Ciudad
Obregón, una de las metrópolis más importantes del estado mexicano de Sonora,
famosa por sus historias y leyendas sobre rituales, apariciones y su torre de
ladrillo que domina la colonia Faustino Félix, también llamada Faustino Félix
Serra, ubicada en el municipio de Cajeme, en el interior de Ciudad Obregón.
Estamos ante uno de los enclaves más citados en el folclore urbano de la región
y un punto recurrente para exploraciones paranormales. Y es que su fama no
proviene precisamente de su arquitectura, sino de las historias que atesora
sobre rituales satánicos y fenómenos paranormales que la rodean.
La mansión está situada en la calle Donato Guerra, esquina
Fernando Montes de Oca. Según citan las fuentes locales, fue construida por
Miguel Varela, un camillero de la zona que, según parece, también habría
financiado las llamadas “criptas satánicas” de Ciudad Obregón. Un conjunto de
cinco estructuras construidas en los años ochenta, concretamente en la zona de
Granjas Las Micas. Uno de los lugares más famosos que encontramos en el
folclore urbano de Sonora, asociado a rituales, leyendas y exploraciones
paranormales. Cada una de dichas estructuras está formada por picos o puntas en
su parte superior, y una rampa empinada que, según la leyenda, era un “corredor
de sangre”. En definitiva, un diseño geométrico poco común que siempre ha
alimentado todo tipo de rumores.
Su origen es incierto. Algunos vecinos afirman que formaban
parte de un proyecto inacabado de los años ochenta. Otros, aseguran que, en
realidad, se trataba de un complejo más grande, posiblemente conectado con el
Castillo del Diablo. La versión más popular afirma que fueron construidas para
efectuar rituales satánicos y sacrificios, aunque no existe ninguna evidencia
comprobada.
Efectivamente, algunas leyendas hablan de sacrificios, magia
negra, apariciones y todo tipo de actividades paranormales. Sin embargo,
vecinos de la zona afirman que nunca han visto nada extraño y que las historias
resultan del todo exageradas. Aunque no existen documentos oficiales, no faltan
los relatos que vinculan a las criptas con Miguel Varela, el mismo personaje
asociado al Castillo del Diablo. La teoría sostiene que él financió tanto el castillo
como las criptas, pero eso también entra a formar parte del folclore urbano.
Las cinco estructuras actualmente están abandonadas y dejadas
de la mano de Dios. Son un punto importante y frecuente de exploradores urbanos
y buscadores de misterios. El acceso está restringido; la zona puede resultar
peligrosa a causa de los derrumbes.
Miguel Varela es una figura envuelta en mito. Su historia es
una mezcla de hechos totalmente verificables, junto con una buena dosis de
folclore urbano. Según las fuentes disponibles, Miguel Varela era un camillero
de IMSS, Instituto Mexicano de Seguridad Social. Era un hombre con los recursos suficientes para financiar
construcciones inusuales. No existe ningún registro oficial detallado de su
vida (fecha de nacimiento, muerte, familia, etc.), lo que ha contribuido a que
su persona se haya vuelto legendaria.
¿Era Miguel Varela satanista?
Aquí es donde la historia del personaje se vuelve más leyenda
que realidad. No existe ninguna evidencia oficial de que Varela perteneciera a
ninguna secta, aunque parte de la creencia popular sostiene que él y otros
realizaban rituales en sus construcciones. Algunos medios de comunicación
mencionan que la construcción del castillo, fue financiado por una secta
satánica, pero esto también forma parte del mito. La estética inusual de las
construcciones, su abandono y el hermetismo creado alrededor de Varela,
alimentan las historias de brujería y satanismo. Pero, ¿por qué construyó estas
estructuras?
No existe una respuesta definitiva, pero las teorías más
aceptadas son, que Varela habría edificado el castillo y las criptas por propio
gusto, sin ninguna intención funcional clara. Quizá, quiso crear un complejo
hotelero o temático. Algunas versiones sugieren que buscaba crear un conjunto
de estructuras conectadas entre sí. Una de las teorías más populares, aunque no
está comprobada, es que las construcciones tenían un propósito ritual.
¿Qué pasó con Miguel Varela?
Lamentablemente, no existen registros públicos sobre su
muerte, su nombre no aparece en ningún registro oficial accesible, y la mayoría
de los testimonios lo mencionan en pasado, como alguien que desapareció de la
escena o falleció hace décadas. La falta de datos concretos ha convertido a
Varela en una figura casi mítica dentro en el imaginario de Ciudad Obregón.
Digamos, cambiando de tema, que la fortaleza incluye una
torre de ladrillo, visible desde distintos emplazamientos, un terreno bordeado
que alguna vez fue un jardín, ventanas pequeñas y muros gruesos, lo que contribuye
a su estética medieval. Este castillo “diabólico” se volvió famoso por
supuestos rituales satánicos, según manifestaron varios testigos, añadiendo que
dueños y visitantes realizaban rituales en el interior, lo que dio origen al
nombre. Otros relatos mencionan haber visto sombras en la torre y oído voces o
ruidos sin explicación.
La propiedad está cerrada y abandonada, por lo que entrar es
ilegal y peligroso. Muchos videos de exploración urbana lo muestran desde el
interior. Aunque, las autoridades recomiendan no entrar, ya que la estructura
está muy deteriorada.
FUENTES CONSULTADAS:
*oem.com.mex (Organización Editorial Mexicana)
*www.labartolina.com.mex
*diariodelyaqui.mex
*Archivo de Historias Olvidadas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario