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José María Ibáñez.

viernes, 4 de septiembre de 2026

CASTILLO DEL DIABLO (SONORA)

 José María Ibáñez

Foto: oem.com.mx


Se trata de una construcción abandonada situada en Ciudad Obregón, una de las metrópolis más importantes del estado mexicano de Sonora, famosa por sus historias y leyendas sobre rituales, apariciones y su torre de ladrillo que domina la colonia Faustino Félix, también llamada Faustino Félix Serra, ubicada en el municipio de Cajeme, en el interior de Ciudad Obregón. Estamos ante uno de los enclaves más citados en el folclore urbano de la región y un punto recurrente para exploraciones paranormales. Y es que su fama no proviene precisamente de su arquitectura, sino de las historias que atesora sobre rituales satánicos y fenómenos paranormales que la rodean.

La mansión está situada en la calle Donato Guerra, esquina Fernando Montes de Oca. Según citan las fuentes locales, fue construida por Miguel Varela, un camillero de la zona que, según parece, también habría financiado las llamadas “criptas satánicas” de Ciudad Obregón. Un conjunto de cinco estructuras construidas en los años ochenta, concretamente en la zona de Granjas Las Micas. Uno de los lugares más famosos que encontramos en el folclore urbano de Sonora, asociado a rituales, leyendas y exploraciones paranormales. Cada una de dichas estructuras está formada por picos o puntas en su parte superior, y una rampa empinada que, según la leyenda, era un “corredor de sangre”. En definitiva, un diseño geométrico poco común que siempre ha alimentado todo tipo de rumores.

Su origen es incierto. Algunos vecinos afirman que formaban parte de un proyecto inacabado de los años ochenta. Otros, aseguran que, en realidad, se trataba de un complejo más grande, posiblemente conectado con el Castillo del Diablo. La versión más popular afirma que fueron construidas para efectuar rituales satánicos y sacrificios, aunque no existe ninguna evidencia comprobada.

Efectivamente, algunas leyendas hablan de sacrificios, magia negra, apariciones y todo tipo de actividades paranormales. Sin embargo, vecinos de la zona afirman que nunca han visto nada extraño y que las historias resultan del todo exageradas. Aunque no existen documentos oficiales, no faltan los relatos que vinculan a las criptas con Miguel Varela, el mismo personaje asociado al Castillo del Diablo. La teoría sostiene que él financió tanto el castillo como las criptas, pero eso también entra a formar parte del folclore urbano.

Las cinco estructuras actualmente están abandonadas y dejadas de la mano de Dios. Son un punto importante y frecuente de exploradores urbanos y buscadores de misterios. El acceso está restringido; la zona puede resultar peligrosa a causa de los derrumbes.

Miguel Varela es una figura envuelta en mito. Su historia es una mezcla de hechos totalmente verificables, junto con una buena dosis de folclore urbano. Según las fuentes disponibles, Miguel Varela era un camillero de IMSS, Instituto Mexicano de Seguridad Social. Era un hombre con los recursos suficientes para financiar construcciones inusuales. No existe ningún registro oficial detallado de su vida (fecha de nacimiento, muerte, familia, etc.), lo que ha contribuido a que su persona se haya vuelto legendaria.

¿Era Miguel Varela satanista?

Aquí es donde la historia del personaje se vuelve más leyenda que realidad. No existe ninguna evidencia oficial de que Varela perteneciera a ninguna secta, aunque parte de la creencia popular sostiene que él y otros realizaban rituales en sus construcciones. Algunos medios de comunicación mencionan que la construcción del castillo, fue financiado por una secta satánica, pero esto también forma parte del mito. La estética inusual de las construcciones, su abandono y el hermetismo creado alrededor de Varela, alimentan las historias de brujería y satanismo. Pero, ¿por qué construyó estas estructuras?

No existe una respuesta definitiva, pero las teorías más aceptadas son, que Varela habría edificado el castillo y las criptas por propio gusto, sin ninguna intención funcional clara. Quizá, quiso crear un complejo hotelero o temático. Algunas versiones sugieren que buscaba crear un conjunto de estructuras conectadas entre sí. Una de las teorías más populares, aunque no está comprobada, es que las construcciones tenían un propósito ritual.

¿Qué pasó con Miguel Varela?

Lamentablemente, no existen registros públicos sobre su muerte, su nombre no aparece en ningún registro oficial accesible, y la mayoría de los testimonios lo mencionan en pasado, como alguien que desapareció de la escena o falleció hace décadas. La falta de datos concretos ha convertido a Varela en una figura casi mítica dentro en el imaginario de Ciudad Obregón.

Digamos, cambiando de tema, que la fortaleza incluye una torre de ladrillo, visible desde distintos emplazamientos, un terreno bordeado que alguna vez fue un jardín, ventanas pequeñas y muros gruesos, lo que contribuye a su estética medieval. Este castillo “diabólico” se volvió famoso por supuestos rituales satánicos, según manifestaron varios testigos, añadiendo que dueños y visitantes realizaban rituales en el interior, lo que dio origen al nombre. Otros relatos mencionan haber visto sombras en la torre y oído voces o ruidos sin explicación.

La propiedad está cerrada y abandonada, por lo que entrar es ilegal y peligroso. Muchos videos de exploración urbana lo muestran desde el interior. Aunque, las autoridades recomiendan no entrar, ya que la estructura está muy deteriorada.


FUENTES CONSULTADAS:

*oem.com.mex (Organización Editorial Mexicana)

*www.labartolina.com.mex

*diariodelyaqui.mex

*Archivo de Historias Olvidadas.

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