José María Ibáñez
“Quién ha dicho que la vida es un sueño? La vida es un
juego”. Sentenciaba Gabriele d´Annunzio, uno de los escritores y figuras
políticas más influyentes y polémicas de Italia entre finales del siglo XIX y
la primera mitad del XX. Pues bien, aquí os presentamos un juego, por cierto,
nada virtual. Se trata del “juego del ascensor”. Es muy sencillo, pero, dicen,
decididamente aterrador. Aconsejable practicarlo de madrugada para evitar que
algún vecino apriete algún botón, ocupe el ascensor y resulte del todo
imposible iniciar el juego.
El juego del ascensor, leemos en alguna parte, cuenta con
algunas variaciones culturales y se adapta a distintas creencias y mitologías
locales. La versión más antigua conocida aparece en Corea del Sur, en foros de
terror y comunidades online como Naver y Daum Café. Allí circulan rituales
urbanos, y juegos para contactar con espíritus, viajar a otras dimensiones o
invocar entidades. El “Elevator Game” es uno más entre los muchos rituales de
Internet, pero tiene un elemento muy atractivo; cualquiera puede intentarlo,
porque casi todos tenemos acceso a un ascensor.
Aunque no hay ninguna evidencia probada de que realmente
funcione, muchas personas han compartido relatos sobre experiencias extrañas al
intentar jugarlo. Con el tiempo, esta historia se ha mezclado con otras
versiones del juego, algunas más psicológicas y otras simplemente virales a
través de redes sociales.
Se trataría de una leyenda urbana que ha circulado por Internet
durante años; un supuesto ritual que, si se sigue correctamente, permite a una
persona viajar a otra dimensión. La versión más conocida del juego establece
una serie de pasos que deben realizarse en un edificio como mínimo de diez pisos
de altura, utilizando el ascensor en un orden establecido.
En algunas leyendas urbanas japonesas, los ascensores son
portales a mundos espirituales. Se dice que ciertos edificios tienen plantas “fantasmas”,
que aparecen tan solo bajo condiciones específicas; quienes acceden a ellas pueden
encontrarse con entidades sobrenaturales.
En la cultura occidental, los ascensores suelen estar
asociados con historias de fantasmas y sucesos paranormales. Algunos relatos
mencionan que, si presionas una combinación determinada de botones en ciertos
hoteles antiguos, se pueden invocar espíritus que están atrapados en el edificio.
En algunas versiones de leyendas urbanas mexicanas, los
ascensores pueden transportar a dimensiones alternas o incluso al inframundo.
Se dice que, en ciertos edificios históricos, los ascensores pueden detenerse
en plantas que oficialmente no existen. Cada cultura adapta el concepto del juego
del ascensor a sus propias creencias sobre lo paranormal y lo desconocido.
Las reglas del juego, por así decirlo, no tienen desperdicio.
Entrar en el ascensor en el primer piso y, por supuesto viajar solo. Una vez
dentro pulsamos el botón del cuarto piso. Al llegar a la cuarta planta
presionamos el botón de la segunda y, a continuación, subimos a la sexta planta
y luego bajamos a la segunda.
Ya estamos en la segunda planta. Ahora presionamos el botón y
subimos a la décima. A continuación, bajamos hasta la quinta para, acto
seguido, regresar a la primera. Y aquí es cuando el juego se pone interesante
porque, si el ascensor en vez de trasladarse al primer piso se dirige
directamente hasta el décimo, sin haber pulsado previamente el botón, prepárate
porque el juego parece que ha funcionado y estás a punto de acceder a una
dimensión desconocida.
Si a última hora te arrepientes y quieres regresar, debes
iniciar de nuevo el juego. Para ello es muy importante que bajes por las escaleras
hasta la primera planta y desde allí subas de nuevo al ascensor y repitas desde
el principio todos los movimientos. Pero, ten mucho cuidado mientras bajas por
las escaleras, es muy posible que te tropieces con sucesos extraños y criaturas
aterradoras. Por cierto, si aparece una extraña mujer que te pregunta a dónde
vas. No le contestes, no la mires, debes ignorarla.
Hemos recogido algunos testimonios de personas que han
intentado jugar y han soportado experiencias inquietantes. Según relatos publicados
en redes sociales, quienes han seguido el ritual han descrito sensaciones de
desorientación, luces parpadeantes y sonidos inexplicables. También hay quienes
afirman haber sentido una presencia extraña dentro del ascensor o haber visto
pasillos interminables al llegar al supuesto “otro mundo”.
Las experiencias con el juego varían bastante según la
persona. Algunos jugadores afirman haber percibido ruidos inexplicables o
incluso haber visto sombras. Otros dicen que no les ocurrió nada fuera de lo
común, lo que sugieren que el juego podría depender en gran manera de la
sugestión y el miedo psicológico.
FUENTES CONSULTADAS:
*Ibáñez, José María. La Mano Negra. Anima Ignis Ediciones. Madrid 2023.
*Archvo de Historias Olvidadas.

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