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José María Ibáñez.

domingo, 3 de marzo de 2013

LA EXTRAÑA DESAPARICIÓN DEL VELERO ORGÍA

TEODORO TORO GÓMEZ
JOSÉ MARÍA IBÁÑEZ

A las tres de la madrugada del día 13 de noviembre de 1982, zarpaba del puerto menorquín de Ciutadella el velero Orgía, con cuatro tripulantes a bordo: Toni Torres, Carlos Linares, Benito Morey y Francisco Terrassa. Familiares y amigos de los navegantes esperaban su llegada en el Club de Vela de Calanova de Palma, sobre las diez horas de la mañana del mismo día. Una llegada que, transcurridos treinta años, todavía no se ha producido.
Foto: Archivo Teodoro Toro


La embarcación era del tipo denominado Gregal, de siete metros de eslora, casco amarillo y cubierta de color blanco; de un solo palo. Se trataba de una nave preparada para soportar perfectamente los fuertes vientos mediterráneos y los embates del mar. A bordo iban, además de su propietario, Toni Torres, sus amigos Carlos Linares, Benito Morey y Francisco Terrassa: algunos de ellos muy conocidos en los medios periodísticos, debido a sus colaboraciones en distintos medios de difusión regional y nacional.

Algunas personas que habían tenido la oportunidad de subir a la embarcación señalaron que, el Orgía estaba equipado con todos los elementos necesarios para la navegación; si bien carecía de emisora de radio, llevaba, no obstante, a bordo un equipo de radio aficionado que permitía recibir y transmitir con otras emisoras de tierra. En cuanto a las provisiones, la embarcación contaba con agua potable para varios días; así como los alimentos suficientes para una travesía de dos semanas, como mínimo.

Días antes del suceso, los cuatro amigos se habían desplazado a Menorca en busca del velero ya que, anteriormente, a causa del mal tiempo, tuvieron que dejarlo anclado en el puerto de Ciutadella.

SE DISPARAN LAS ALARMAS
Familiares y amigos esperaban en el Club de Vela de Calanova la llegada del velero y sus cuatro tripulantes. Según iba transcurriendo el tiempo sin ser avistada la embarcación, la preocupación y el nerviosismo fueron haciendo mella es todos los que esperaban el regreso; finalmente optaron por comunicar el hecho a las autoridades.

La Comandancia de Marina, que fue el primer organismo oficial que tuvo conocimiento de la desaparición del Orgía, desplegó rápidamente los dispositivos de emergencia, comunicando al SAR lo sucedido, quien envió un avión de reconocimiento para seguir la ruta hipotética que pudiera haber tomado la embarcación. Igualmente, se pasó aviso a todas las emisoras de radio costeras que, a su vez, transmitieron el aviso a todos los puertos deportivos y enclaves de embarcaciones, por si en alguno de ellos se hubiera refugiado el velero a consecuencia del mal tiempo o debido a cualquier tipo de avería.
Foto: Archivo Teodoro Toro

A pesar de los medios desplegados no se consiguió localizar la embarcación. El avión de reconocimiento tuvo que suspender las labores de rastreo y regresar a su base, ante la falta de visibilidad y el mal tiempo reinante, ya que empeoraban por momentos las condiciones atmosféricas. 

Según las primeras hipótesis suscritas por personal cualificado en temas relacionados con el mar, la embarcación pudo haberse refugiado en alguna cala abrupta del litoral balear; esperando que amainara el temporal. Tampoco desecharon la hipótesis de un más que probable problema técnico, motivo por el cual, hubiera quedado a la deriva; siendo arrastrado mar adentro o encallado en algún punto de una de las islas.

Según constató en su día el Centro de Meteorología, los vientos que en aquellos momentos soplaban sobre Menorca no eran muy fuertes, por lo que parecía claro que una embarcación de las características del OrgÍa, podía muy bien valerse por si misma y hacer frente a este tipo de temporal. Posiblemente, las causas de no haber alcanzado su destino se debieran a algún tipo de avería, que pudo sufrir en su arboladura o en los equipos de navegación.

SE ABANDONA LA BÚSQUEDA
Los aviones del SAR rastrearon profundamente durante la primera semana del suceso, las distintas rutas que hipotéticamente había seguido la embarcación. A tal efecto, se trazaron mapas marinos de Menorca, Menorca, Ibiza  y las costas de Argelia -siendo ésta última la más explorada- al intuir que el Orgía pudo ser arrastrado en ese dirección. 

Prácticamente no se dejó de examinar esta zona con un radio de más de doscientas millas marinas. En estas arduas tareas de búsqueda, paulatinamente, se fueron uniendo otras entidades particulares que, utilizando avionetas, salieron del aeródromo palmesano de Son Bonet; realizando sucesivos vuelos en busca de los desaparecidos.

Cabe señalar, que por aquellas fechas las redacciones de los medios de comunicación palmesanos recibieron llamadas telefónicas comunicando que la embarcación de referencia había sido avistada en Túnez y Argel. También que navegaba cerca de la Islas Canarias u otros puntos del litoral peninsular. Todas estas afirmaciones, incluso algunas inverosímiles, fueron investigadas sin alcanzar ningún resultado positivo.

La infructuosa búsqueda del OrgÍa y sus cuatro tripulantes se da por finalizada, oficialmente, el 20 de noviembre, al no hallarse en todo el espacio rastreado ningún indicio; restos del casco, manchas de aceite, vituallas, salvavidas u otros objetos. Sin embargo, a nivel familiar y particular prosiguieron las tareas de búsqueda.

¿QUÉ LE OCURRIÓ AL ORGÍA?
De las distintas consultas que fueron formuladas a especialistas en temas del mar, todos coincidieron en que el mar Mediterráneo es uno de los mares que más vidas se ha cobrado. Han sido muchos los submarinistas que han perecido en sus aguas y muchas más las embarcaciones que han zozobrado a causa de un violento temporal. 

Las corrientes marinas son otro de los factores a tener en cuenta. Cual grandes autopistas marinas, discurren en distintos sentidos arrastrando a una velocidad increíble restos de embarcaciones, despojos humanos, y otros objetos que caen en el mar. A nuestras costas cada año arriban cadáveres de naufragios que han ocurrido a centenares de kilómetros de distancia.

Al Orgía pudo sucederle algo parecido. Al quedar a la deriva, una de dichas corrientes lo arrastró lejos de las costas de éste archipiélago y la tempestad lo hundió a una distancia más allá de la rastreada. También se especuló que, al hundirse la embarcación, ésta había quedado atrapada en alguna sima u oquedad submarina. Otra de las posibilidades que se barajaron apuntaban que el velero se hubiera visto asaltado por alguna embarcación pirata de origen norteafricano, que en aquellas fechas mantenían en continua alerta a los yates que surcaban las costas de África

En definitiva, muchas han sido las especulaciones que se han vertido entrono al Orgía. Se realizaron infinidad de programas radiofónicos y coloquios, tratando el tema con profundidad e interviniendo especialistas en parapsicología, ciencias ocultas y adivinos, buscando todos ellos una respuesta coherente al suceso. Respuesta que, desde aquel fatídico día 13 de noviembre de 1982, , todavía no se ha producido.

TRÁGICOS SUCESOS FAMILIARES
Foto: Archivo Teodoro Toro
Aurora, esposa de Carlos Linares, también fue protagonista de otro trágico suceso, cuando ya se habían apagado los ecos de la desaparición del Orgía. El 24 de noviembre de 1984, fue apuñalada en el garaje de su domicilio en Palma, por un desconocido que le propinó trece puñaladas. Naturalmente, no faltó quien intentó hallar una conexión entre ambos sucesos. Más aún, cuando la esposa de Toni Torres, propietario del velero desaparecido, Manuela Múñoz, había sufrido días antes un espectacular accidente de circulación cuando viajaba en compañía de Aurora, de la que resultó herida de consideración.

Una joven, que nunca quiso identificarse, y que casualmente estaba en el lugar de los hechos, defendió a Aurora durante la brutal agresión; enfrentándose a su asaltante hasta lograr quitarle el cuchillo con el que estaba apuñalando a la viuda de Carlos Linares.

"Demasiadas tragedias y casualidades", se dijo entonces. 

La única realidad es que, a pesar de la intensa búsqueda llevada a cabo por un gran número de personas, asociaciones e instituciones, tanto públicas como privadas, hasta el día de hoy, no se ha obtenido ningún resultado que aclare lo que realmente sucedió con el velero Orgía y sus cuatro tripulantes, aquella fatídica madrugada del 13 de noviembre de 1982.

Fuentes:
*Archivo personal de Teodoro Toro Gómez
*Diario Última Hora
*Diario Baleares
*Diario de Mallorca



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