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José María Ibáñez.
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jueves, 30 de julio de 2026

LA EXTRAÑA DESAPARICIÓN DE OWEN PARFITT

 José María Ibáñez

Foto: enrattibha.com



Nos hallamos ante uno de los casos más desconcertantes de la crónica negra británica. Owen Parfitt, un hombre paralítico que, según los testigos presenciales, se desvaneció literalmente de una silla de ruedas frente a su casa en 1763, sin dejar rastro alguno. Actualmente sigue siendo un misterio sin una explicación convincente.

Sabemos que nuestro protagonista, sin lugar a dudas, había vivido una vida desenfrenada. Él mismo contaba historias de su juventud que incluían piratería, grandes batallas, aventuras y numerosas relaciones femeninas. La mayoría de la gente dudaba de sus relatos, y él sin duda lo sabía. Pero eso nunca le impidió rememorar sus días de gloria.

Owen Parfitt rondaba los setenta años y se decía que su vida desenfrenada le había pasado factura. Estaba prácticamente inválido y vivía en Shepton Mallet, un pueblo del sureste de Inglaterra, con su anciana hermana Susannah. Para un personaje acostumbrado a ir de aventura en aventura sin ninguna restricción, la parálisis debió ser una carga muy pesada.

El día de su extraña desaparición, la fecha es imprecisa. Para algunas fuentes ocurrió el mes de junio de 1763, mientras que otras la sitúan en 1768. En cualquier caso, sabemos que era una cálida tarde y su hermana y una vecina lo sacaron al porche para que tomase en aire. Lo dejaron allí mientras realizaban tareas domésticas, y cuando regresaron la silla estaba vacía. No había señales de lucha.

Se da la circunstancia que, al otro lado de la calle, a muy poca distancia, varios trabajadores agrícolas se dedicaban a sus quehaceres laborales. Sin duda, si alguien se hubiera acercado al porche, alguno de ellos se habría fijado. Era imposible que Owen se hubiera marchado solo. Increíblemente, nunca lograron encontrar su rastro. Nadie vio nada.

La hipótesis más realista sobre la desaparición de Owen, pero también la menos convincente, fue la de un secuestro. Recordemos que nuestro protagonista era incapaz de caminar, así que alguien tendría que habérselo cargado a sus espaldas. No se vio a nadie, y no había caminos cercanos por donde huir o esconderse.

Otra hipótesis que se barajó fue la una fuga voluntaria. Imposible, ya que aparte de que su movilidad era nula, no tenía medios ni fuerza para alejarse por sí mismo. Se sugirió que pudo haber sido asesinado y su cuerpo ocultado, un crimen encubierto. Pero no hubo ningún indicio físico, ni confesiones posteriores.

Tampoco se olvidaron las explicaciones paranormales. En aquella época se rumoreó que el diablo se lo había llevado; una interpretación típica del folclore rural del siglo XVII. Hoy se considera parte del mito popular.

La extraña desaparición de Owen Parfitt nunca se ha resuelto y se ha convertido en una leyenda local muy popular. La historia se fue desvaneciendo, pero volvió a ser noticia en 1813, cuando en el transcurso de unas obras desenterraron un esqueleto humano.

Todos llegaron a la conclusión de que se trataba de los restos de Owen, y surgieron diversas teorías sobre como su cuerpo había tenido un final tan indigno. Sin embargo, la comunidad médica atajó los rumores de raíz al afirmar que se trataba de los restos de una mujer.

El caso sigue siendo famoso porque es un claro ejemplo de desaparición, digamos, imposible. Si dejamos de lado lo sobrenatural, lo más probable es que alguien lo movió sin ser visto, quizá aprovechando un momento en que los posibles testigos estaban distraídos. O bien, que los relatos posteriores exageraron la imposibilidad del suceso, como ocurre con muchas historias transmitidas oralmente durante siglos.

Aun así, la falta total de pruebas hace que siga siendo un misterio fascinante.


FUENTES CONSULTADAS:

*www.historicmysteries.com

*zoboko.com

*www.reddit.com

 

 

jueves, 7 de agosto de 2025

DESAPARECE UN SUBMARINO EN LA ANTÁRTIDA (NOTICIA)

 José María Ibáñez

Foto: nationalgeographic.com


Un suceso inquietante ha captado la atención de la comunidad científica internacional: la desaparición del submarino autónomo Ran en la plataforma de hielo Dotson, una vasta extensión de hielo flotante ubicada en la costa de la Antártida Occidental. Se trata de una de las regiones más remotas y menos exploradas del planeta, y juega un papel crucial en la inestabilidad de los glaciares antárticos y en el potencial aumento del nivel del mar.

Este vehículo submarino autónomo de seis metros de largo, equipado con un sonar de alta resolución y sensores avanzados, capaz de navegar de forma autónoma, está operado por la Universidad de Gotemburgo (Suecia) como parte del proyecto International Thwaites Glacier Collaboration (ITGC), fue desplegado en 2022 para explorar la parte inferior de esta plataforma primigenia, un área que ningún ser humano había visto jamás. Se perdió en enero de 2024 tras descubrir estructuras desconocidas bajo el hielo. La causa exacta de su desaparición sigue sin estar clara

Efectivamente, antes de desaparecer el sumergible había descubierto estructuras sub glaciales nunca vistas; mesetas heladas, formaciones en forma de lágrima y patrones de erosión complejos. Datos que desafían los modelos actuales de derretimiento del hielo, evidencia de que las aguas profundas circumpolares afectan de forma desigual la plataforma de hielo Dotson.

Las teorías de la desaparición incluyen, encallamiento en estructuras ocultas bajo el hielo, fallo mecánico crítico, interferencia biológica desconocida o problemas con el sistema de navegación autónomo. Este caso no solo plantea preguntas sobre los límites de la exploración polar, sino también sobre lo que aún desconocemos del planeta.

Ha transcurrido más de un año y todavía se desconoce la verdadera causa de su desaparición  ¿O no?

 

 FUENTES CONSULTADAS:

*www.elconfidencial.com

*www.nationalgeographic.com

*www.espaciomisterio.com

 

 

 

jueves, 15 de mayo de 2025

MISTERIOSAS DESAPARICIONES EN EL FARO DE LAS ISLAS FLANNAN

 José María Ibáñez


Foto: www.sinresolver.com



Desde tiempos inmemoriales las islas Flannan ya fueron catalogaras como peligrosas y, también, misteriosas. Su frecuente niebla y sus escarpadas rocas han sido las culpables de provocar numerosos naufragios, lo que provocaría que los marineros bautizaran al conjunto de islotes como “Los siete cazadores”. Efectivamente, todo el conjunto está formado por un archipiélago de siete pequeñas islas, todas ellas deshabitadas. Su nombre proviene de Flannan Mac Toirrdelbaig, santo irlandés del siglo VII, de ascendencia celta, y destacado predicador, peregrinó a Roma donde fue consagrado como obispo por el Papa Juan IV. También predicó en las Hébridas, antes de retirarse como ermitaño a Eilean Mòr, la mayor del archipiélago. En dicha isla aún se conservan las ruinas de la capilla que construyó el santo irlandés.

Para poner fin a tanto accidente marítimo, entre 1895 y 1899 se levantó un faro de veintitrés metros de altura en Eilean Mór, como decíamos anteriormente, la mayor de las islas del archipiélago, situada en las Hébridas Exteriores, frente a la costa oeste de Escocia. Diseñado por David Alan Stevenson, ingeniero escocés especializado en la construcción de faros en Escocia durante más de un siglo. Diseñó veintiséis faros a lo largo de su carrera, trabajando junto a su tío Thomas Stevenson y su hermano Charles Stevenson. Además, era primo del célebre escritor Robert Louis Stevenson, autor de la novela mundialmente conocida: “La isla del tesoro”.

Según parece, la construcción del faro resultó todo un desafío, ya que los materiales eran transportados a través de los acantilados de cuarenta y cinco metros de altura, desde los barcos que los transportaban anclados en la base de los mismos. El faro, definitivamente, se puso en marcha el 7 de diciembre de 1899, con su luz visible desde treinta kilómetros de distancia. Pero, el enclave ha pasado a la historia por la misteriosa desaparición, en el año 1900, de sus tres guardianes, James Ducat, Thomas Marshall y Donald McArthur.

Desafíos y posteriores desapariciones al margen, vale la pena recordar que, en el folclore escocés, se asocia a las islas Flannan, con figuras malignas como es el caso de los kelpies. Recordemos que los kelpies, criaturas de la mitología escocesa, son conocidas por ser espíritus del agua, con su forma original de caballo, capaces de cambiar de aspecto, pero también pueden adoptar una apariencia humana, aunque siempre conservando ciertos rasgos equinos, como los cascos de las patas.

Según la leyenda, los kelpies atraen a los viajeros desprevenidos, ofreciéndoles un paseo sobre su lomo. Sin embargo, una vez que alguien los monta, el kelpie se sumerge en el agua, arrastrando a su víctima hasta el fondo para devorarla. Se cree que estas historias servían como advertencia para mantener a los niños alejados de los peligros de las aguas.

Además de su presencia en el folclore, los kelpies están representados en el arte y la literatura. Por ejemplo, en Falkirk, ciudad del centro de Escocia, situada entre Edimburgo y Glasgow, hay dos enormes esculturas de treinta metros de altura, llamadas The Kelpies, que rinden homenaje a estos seres legendarios.

La primera noticia registrada de que, efectivamente, realmente algo inusual estaba aconteciendo en el faro de las islas Flannan, está fechada el 15 de diciembre de 1900, cuando el capitán del vapor Archtor, que cubría la ruta entre Filadelfia y Leith, distrito portuario de Edimburgo, situado en la desembocadura de río Water of Leith, anotaba en su cuaderno de bitácora que la luz del faro, a pesar de las condiciones climáticas adversas, no estaba encendida. Cuando la embarcación, el 18 de diciembre de 1900, logró atracar en el puerto de Leith, con mucho retraso por culpa del fuerte temporal, el suceso fue comunicado a la compañía Notherm Lighhouse Board, la autoridad general de faros para Escocia y la Isla de Man. Desde 1786, dicha compañía ha proporcionado un servicio vital de seguridad para los navegantes, operando y manteniendo doscientos siete faros y ciento sesenta y siete boyas.

Al Hespereus, barco de aprovisionamiento del faro, le fue imposible navegar desde Breasclete, en las islas Lewis, debido a las condiciones climáticas adversas. Tenía prevista su llegada a la isla el 20 de de diciembre; no lograría llegar a la isla hasta el mediodía del 26 de diciembre. Cuando finalmente desembarcaron lo que descubrieron fue desconcertante; la puerta del faro estaba cerrada, en la mesa había comida sin tocar y los impermeables de los fareros seguían colgados en su sitio habitual.

Las investigaciones posteriores revelaron que el cuaderno de bitácora contenía anotaciones extrañas sobre una fuerte tormenta, aunque en esos días no se registró ninguna en la zona. El misterio de las tres desapariciones del faro de las islas Flannan sigue siendo en la actualidad tema de especulación y debate. Se han propuesto varias teorías sobre lo que realmente pudo haber ocurrido.

Por un lado, se especula sobre la posibilidad de que los tres fareros fueran arrastrados por alguna ola gigante, durante una fuerte tormenta, mientras intentaban asegurar el equipo del faro. Por otro lado, otros sugieren que una pelea entre ellos finalizó con un trágico desenlace. También, dado el folclore escocés que siempre ha tenido relevancia en las islas, hay quienes están más que convencidos que las auténticas culpables fueron fuerzas misteriosas o entidades sobrenaturales. Aunque poco probable, algunos han especulado que, realmente, los fareros habían abandonado la isla por alguna razón totalmente desconocida.

Los escépticos tienden a descartar las explicaciones sobrenaturales y se centran en causas mucho más racionales para explicar la desaparición de los tres fareros. Aunque no existe ningún registro oficial sobre una fuerte tormenta acaecida en los días previos a la desaparición, efectivamente, algunos expertos creen que una ola gigante pudo haber arrastrado a los tres hombres al mar. Se ha sugerido, también, que los fareros cayeron al agua mientras realizaban tareas de mantenimiento en la zona de los acantilados. Otros, lo más osados, culpan a la soledad y el estrés de vivir en un lugar remoto, lo que provocaría un conflicto entre ellos, que acabó trágicamente.

A pesar de tantas explicaciones, el misterio sigue sin resolverse, lo que ha permitido que las teorías más fantásticas sobre las tres misteriosas desapariciones sigan circulando.


FUENTES CONSULTADAS:

*okdiario.com

*es.wikipedia.org

*www.elibreico.com

*www.clarin.com

*losmitosyleyendas.com

*masedimburgo.com

jueves, 2 de febrero de 2023

DESAPARICIÓN DEL WITCHCRAFT Y SUS DOS TRIPULANTES

 José María Ibáñez


Foto: nauticalnewstoday.com

El pasado me de diciembre se cumplieron cincuenta y cinco años de la misteriosa desaparición del Witchcraft y sus dos tripulantes. Efectivamente, la noche del 22 de diciembre de 1967, las manecillas del reloj señalaban las 20:00 horas, cuando la embarcación y sus dos tripulantes, Dan Burak, de cuarenta y dos años, patrón de la embarcación y su gran amigo Patrick Horgan, de cincuenta y cinco años, sacerdote de la Iglesia Católica de Saint Georges, ubicada en Fort Lauderdale.

La pequeña embarcación zarpó del puerto de Miami, al parecer, con el único objetivo de contemplar desde la distancia la ciudad iluminada. Apenas había transcurrido una hora cuando el Servicio de Guardacostas recibe una llamada de socorro. La voz nerviosa y entrecortada era, sin duda, de Dan Burack, patrón del navío; algo había impactado contra el casco de la embarcación dejando inutilizadas las hélices. Se cortó la comunicación.

Rápidamente el servicio de salvamento se puso manos a la obra enviando una tripulación de rescate que alcanza el lugar indicado en unos quince minutos, pero al llegar a la meta se llevan una gran sorpresa, al encontrar el lugar completamente vacío y sin rastro alguno de la embarcación y sus dos pasajeros.

La extensa búsqueda se extiende hasta ciento cincuenta millas mar adentro, registrando toda la costa de Florida. La Guardia Costera se puso en contacto con todas las embarcaciones que navegaban por la zona, pero nadie había visto nada. Después de casi una semana de intensa búsqueda, finalmente, el 28 de diciembre fue suspendida; el Witchcraft desapareció para siempre dejando un misterio sin resolver. Este incidente, según Charles Berlitz, forma parte de la extensa lista de misteriosas desapariciones acontecidas en el conocido Triángulo de las Bermudas.

Nos hallamos en un área con forma de triángulo equilátero situada en el océano Atlántico, entre las islas Bermudas, Puerto Rico y la ciudad de Miami, en el estado de Florida. Al unir estos tres puntos con una línea imaginaria se forma un triángulo de unos mil ochocientos kilómetros cuadrados de lado y una superficie aproximada de un millón de kilómetros cuadrados. En dicho triángulo imaginario habrían desaparecido embarcaciones, aviones y personas.

Queda claro que al ser humano siempre le ha gustado dejar volar la imaginación y añadir todo tipo de leyendas a los fenómenos, en principio, inexplicables. Aunque, quizá, todo se trate simplemente de desgraciados accidentes. De hecho, en el transcurso de los años se han logrado aclarar una inmensa mayoría de dichas desapariciones misteriosas.

Pero veamos, a grandes rasgos, cómo surgió la leyenda. La primera noticia escrita nos remite al año 1950, su autor, el periodista sensacionalista Edward Van Winkle Jones, escribió un artículo publicado en el rotativo Miami Herald, sobre la extraña desaparición de embarcaciones en las costas de las Bahamas. Dos años después, Georges X. Sand aseguraba que en la zona se producían extarñas desapariciones de barcos, aviones, pasajeros y tripulantes. En el año 1964, la revista de ciencia ficción Argosy Magazine publicaba un extenso artículo titulado "El mortal Triángulo de las Bermudas", en el que también se hace eco de extrañas desapariciones y enigmáticos fenómenos paranormales.

¿Qué fue lo que chocó contra el Watchcraft? ¿Qué les ocurrió a los dos tripulantes? ¿Porqué nunca se encontró ningún resto flotando en el mar? Estas son algunas de las preguntas que todavía no tienen contestación.


Fuentes:

*Archivo de Historias Olvidadas.

*elladooscurodelahistoria.blogspot.com

*misteriosarealidad.com

*lanacion.com

*National Geographic




lunes, 25 de abril de 2022

LA INEXPLICABLE DESAPARICIÓN DE JAMES TEDFORD

 José María Ibáñez


Foto: Pinterest.


Navegando por mi Archivo de Historias Olvidadas un extraño suceso me llamó poderosamente la atención. El protagonista de esta historia es James Tedford, un veterano ex combatiente de la Segunda Guerra Mundial nacido alrededor de 1884 en el estado de Vermont, al noroeste de los Estados Unidos, que se esfumó de la faz de la tierra de forma totalmente inexplicable.

De la poca información publicada en los medios de comunicación de la época, sabemos que en 1940 vivía con su joven esposa de veintiocho años, Pearl, en una vivienda alquilada en la pequeña población de Fletcher, en el condado de Franklin. Al regresar a casa, una vez finalizada la contienda mundial, su esposa había desaparecido; el domicilio familiar estaba vacío y nadie sabía absolutamente nada de su paradero. Algunos vecinos declararon a la policía haberla visto por última vez cuando, presuntamente, se dirigía de compras a la capital del condado. Después nadie volvió a verla.

Nadie le hizo caso cuando denunció la desaparición de su esposa. James tenía cincuenta y seis años y su esposa veintiocho, le doblaba la edad, y la policía consideró que había huido aprovechando su estancia en el frente. Malas lenguas susurraban que se trataba de una esposa infiel; no había ningún misterio, simplemente le había abandonado, era como si se la hubiera tragado la tierra. La policía cerró el expediente de la desaparición de su esposa como “abandono de hogar”, sin más explicación.

Pero aquí no acaba la historia. Si extraña y misteriosa fue la desaparición de la joven Pearl, su esposa, inquietante e inexplicable resulta la de James Tedford. Tiremos del hilo de los acontecimientos. En aquella época, y desde hacía dos años, el veterano ex combatiente residía en el Hogar del Soldado de Bennington, en el estado de Vermont.

Aquella tarde del día 1 de diciembre de 1949, James regresaba a su casa después de pasar unas semanas en compañía de unos familiares en St. Albans, condado de Franklin, en el estado de Vermont. Por increíble que parezca, se esfumó sin dejar rastro del interior del autobús en que viajaba. 

Según los distintos testimonios recogidos por la policía durante la investigación, Tedford fue visto por el resto de pasajeros y el conductor ocupando su asiento, cómodamente dormido, cuando el autobús efectuó la parada de rigor en la última estación antes de llegar a Bennington, final del trayecto. Nadie lo vio bajarse, ni siquiera el conductor.

Solo su equipaje en el compartimento superior, y su documentación y algunos objetos personales en su asiento, atestiguaban la presencia del veterano ex combatiente en el vehículo. Nunca más se supo de él. Curiosamente, el día de su desaparición, el 1 de diciembre de 1949, se cumplían tres años de la desaparición de Pearl, su joven esposa.

Añadir que en la zona donde desapareció James Tedford, se han documentado varios casos de desapariciones misteriosas. Dicen que forma parte del llamado “Triángulo de Bennington”, del que hablaremos en un próximo artículo.

 

Fuentes:

*Archivos de Historias Olvidadas.

*La Mano Negra,

*PressReader.com.

*supercurioso.com

 

 

lunes, 28 de marzo de 2022

LAS INEXPLICABLES DESAPARICIONES DE JARROLD Y CARRIE POTTER

 José María Ibáñez

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Esta inexplicable desaparición protagonizada por los mismos actores en distintos capítulos y con idéntico final, nos traslada a bordo de la máquina del tiempo hasta la época dorada del Realismo Fantástico. Aunque, la historia bien podría formar parte del magistral e irrepetible Retorno de los Brujos de Louis Pauwels y Jacques Bergier o de los Documentos de lo Extraño de Guy Tarade, lo cierto es, que en realidad, yace entre amarillentos folios de papel y ajados recortes de prensa en mi Archivo de Historias Olvidadas. Veamos el desarrollo de los acontecimientos.

Año 1968. Nos situamos en el aeropuerto de Kankakee, en Illinois. Un DC-3 de la compañía Pardue está a punto de despegar con destino a Dallas, Texas, y dos pasajeros todavía no han embarcado. De repente, como surgidos de la nada, Jarrold Potter y su esposa Carrie aparecen en la escena corriendo por la pista y sin ningún atisbo de equipaje.

La aeronave despegó sin novedad y cómodamente sentados en sus respectivos asientos, los dos pasajeros rezagados emprenden una animada conversación que se interrumpe mientras sobrevuelan el estado de Missouri; ambos se levantan y se dirigen a los lavabos. Nadie los vio regresar a sus asientos. Se esfumaron en pleno vuelo como por arte de magia.

El DC-3 aterrizó en el aeropuerto de Dallas con dos pasajeros menos a bordo. El matrimonio Potter había desaparecido de forma misteriosa y sin dejar ninguna huella de su presencia en el avión. Nadie, ni pasajeros, ni ningún miembro de la tripulación, ni las posteriores investigaciones policiales, nunca llegaron a encontrar una explicación coherente del extraño e increíble suceso.

Pero la historia continua. Seis años después, en 1974, un avión de la compañía Lufthansa con destino a Frankfurt despegaba del aeropuerto de la ciudad italiana de Milán. Eleanor Thomas compartía asiento con un hombre y una mujer muy simpáticos y extrovertidos. Sus viejas y desgastadas ropas llamaron la atención de los pasajeros. Durante el trayecto ambos se levantaron de sus asientos, se dirigieron a los lavabos y desaparecieron. 

Lo más curioso del caso tuvo lugar cuando la policía revisó la lista de pasajeros con el fin de identificar a la pareja desaparecida; sus nombres, faltaría más, eran Jarrold Potter y Carrie Potter, los mismos protagonistas que seis años antes también se habían esfumado en pleno vuelo.

Pero, como muy bien dice el refrán, no hay dos sin tres, y catorce años después, en 1988, Jarrold y Carrie Potter, al parecer, volvieron a protagonizar otro capítulo de la historia; en pleno vuelo chárter con destino a Nueva York la pareja, después de mantener una amigable conversación con una de las azafatas, se dirigen a los lavabos y, ambos, por tercera vez, vuelven a desaparecer de la escena.

Y aquí, que sepamos, finaliza el tercer y último capítulo de esta inexplicable historia protagonizada por Jarrold y Carrie Potter. 


FUENTES:

*Archivo de Historias Olvidadas.



domingo, 30 de septiembre de 2018

EL MISTERIO DEL USS CYCLOPS

Amado Carbonell Santos


USS Cyclops. Foto: www.wikipedia.org
Probablemente todos los amantes del misterio y las leyendas conoce las historias del Triángulo de las Bermudas, una zona comprendida entre las islas Bermudas, la isla de Puerto Rico y la península de Florida (EE.UU.), concretamente la ciudad de Miami, en la que enigmáticamente muchos aviones y buques han desaparecido misteriosamente, dejando únicamente un silencioso pecio en el fondo de ese área del Océano Atlántico, como muestra de su paso sobre dicho punto geográfico.

Estas historias y leyendas se remontan más allá de nuestra era tecnológica, pues antiguos navegantes ya hablaban de sucesos extraños y luces extraordinarias que emergían de las profundidades, que ascendían velozmente hasta perderse entre las nubes. Incluso el propio Cristóbal Colón, durante su primer viaje a las Indias, escribía que durante la noche unas curiosas luminarias se movían sigilosa y erráticamente sobre la superficie del agua.

Durante el siglo XX han desparecido decenas de aeronaves y embarcaciones en la zona del triángulo de las Bermudas, dejando la mayoría de ellos sus restos sobre la blanquecina arena del fondo oceánico, aunque hay un caso que todavía a día de hoy no se le ha podido dar una explicación concreta a su misteriosa desaparición, o porque no se hallaron restos de su naufragio. Estamos refiriéndonos a la misteriosa desaparición del carguero de la marina estadounidense  USS Cyclops.
Foto: www.learninghistory.com

En mayo de 1910, el USS Cyclops era botado desde los astilleros de William Cramp & Sons Engine Building de Filadelfia (EE.UU.) con la denominación AC-4, siendo diseñado para desempeñar labores de buque de abastecimiento de la clase Proteus.

Este tipo de navíos eran denominados como buque Collier, encargados de abastecer a los navíos que navegaban en alta mar, y precisaban de recargar su reserva de carbón para continuar su rumbo hasta llegar a destino.

Curiosamente, a lo largo de la Guerra Civil Mexicana estuvo destinado a realizar trabajos de patrulla y abastecimiento, así como también se utilizó de buque de rescate en el puerto de Veracruz.

En 1917, tras la entrada de los Estados Unidos en la Gran Guerra, fue designado como navío de transporte de carga con rutas de ultramar, y parte del convoy marítimo en las costas francesas durante los meses de mayo y junio de 1917. Al año siguiente, en 1918, se le asignó a navegar como buque de abastecimiento de los navíos británicos que operaban desde el puerto de Rio de Janeiro (Brasil).

A partir de este punto, la historia del USS Cyclops comienza a tomar un rumbo interesante, ya que tras navegar desde el puerto de Norfolk (EE.UU.) con rumbo a Río de Janeiro portando en sus bodegas un cargamento de minas marinas y combustible, zarpa de nuevo desde Brasil el 16 de febrero de 1918, realizando una recalada el día 20 en Salvador de Bahía, transportando en sus bodegas cerca de 10.000 toneladas de Manganeso, y  306 tripulantes a bordo.

Durante las maniobras de puerto para reiniciar su derrota, el capitán George W. Worley da aviso a puerto de la formación de una grieta en el cuerpo de la turbina de estribor, haciendo que el USS Cyclops solo pueda navegar con una de las dos hélices, por lo cual debía regresar a puerto para realizar las tareas de reparación pertinentes.

Tras ser puesto de nuevo en servicio, el 3 de marzo de ese mismo año realiza una escala no programada en las islas Barbados para informar al consulado estadounidense de que el USS Cyclops mostraba una línea de flotación que sobrepasaba la marca máxima de sobrecarga, pero aun así fue autorizado para reiniciar su rumbo hacia Baltimore (EE.UU.), zarpando el 4 de marzo desde Barbados y siendo avistado por última vez el 9 de marzo frente a las costas de Virginia por el buque cisterna SS Amalco.

A partir de ese momento, el USS Cyclops desapareció por completo, sin dejar rastro alguno de naufragio o colisión. Ni restos del buque flotando en la superficie o superviventes…  nada.

Por supuesto, tras este hecho en 1918 hasta hoy, las teorías sobre lo sucedido siguen sin dar una respuesta a dicha desaparición, ya que no podemos olvidar que el navío navegaba por las aguas del Triángulo de las Bermudas, haciendo que su historia y final sean aún más enigmáticos.

Las especulaciones y teorías de su hundimiento son de lo más variopintas…
Foto: www.history.com

-Capturado en una maniobra de contra espionaje.
-Abordado y hundido por piratas.
-Hundido por submarinos alemanes.
-Zozobrado por una gigantesca ola solitaria.
-Perdida de flotabilidad a causa de las emisiones de metano del lecho oceánico.
-Secuestrado por seres de otros mundos.

Si nos basamos en los hechos y la geometría de su casco, podríamos decir que la versión más plausible es la de la zozobra por ola gigante solitaria, ya que si tenemos en cuenta que entre el 9 y 10 de marzo una violenta tempestad de la cual no se esperaba que fuese tan intensa, y que el USS Cyclops estaba desprovisto de quilla (tenía provisto de casco y quilla planos), una ola de 30 metros de altura lo podría haber hecho escorarse hasta provocar la zozobra y hundirlo, aunque esto no explicaría la falta de restos o supervivientes).

Otra explicación plausible es la de las emisiones de metano, ya que si casualmente las burbujas de metano que se filtran por la corteza terrestre y emergen desde el lecho oceánico hasta llegar a la superficie, causarían una importante falta de flotabilidad del buque haciendo que perdiera su centro de gravedad y comenzase a inundarse provocando así su hundimiento. Este hecho tampoco explicaría que no hubiese restos tras el naufragio.
Foto: www.wakan.org

Ambos hechos podrían sustentarse con el hecho de que al norte de la isla de Puerto Rico existe una fosa de 8 kilómetros de profundidad, si alguno de estos hechos hubiera hundido al USS Cyclops sobre dicha fosa (conocida como la Trinchera de Puerto Rico, porque su forma recuerda a las trincheras de la Primera Guerra Mundial), sería imposible hallar su pecio al tratarse de una enorme extensión del fondo oceánico a una profundidad prácticamente abisal.

Pero su historia no acabaría aquí, pues el USS Cyclops tenía dos buques gemelos a él: El USS Proteus, el cual fue avistado por última vez  el 23 de noviembre de 1941, y el USS Neureus, avistado finalmente el 10 de diciembre de 1941, ambos también desaparecidos misteriosamente en las aguas del triángulo.

Lo que sí podemos decir con certeza es que el caso del USS Cyclops ha servido para aumentar un poco más el mito del misterio del Triángulo de las Bermudas, del cual, todavía hoy hay pilotos y marinos que cuentan que estando en el centro del mismo, y tras la súbita aparición de una densa niebla, los instrumentos y la electrónica hacen extraños parpadeos a la vez que la brújula deja por unos instantes de marcar al norte, avisándoles así de que están adentrándose en las enigmáticas aguas del Triángulo de las Bermudas.

Ahora la cuestión ni es quien será el próximo en adentrarse en sus aguas, sino quien tendrá la fortuna de poder regresar de ellas…



FUENTES:

-www.triangulo-bermudas.com
-www.history.com
-www.bermuda-attractions.com