LA REALIDAD OCULTA

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José María Ibáñez.

martes, 7 de junio de 2011

LA VERDADERA HISTORIA DE "EL EXORCISTA"


JOSÉ MARÍA IBÁÑEZ

(Foto: santos-católicos.com)
Un joven alumno de la Universidad de Georgetown, donde cursaba estudios de literatura, quedó sumamente sorprendido el mes de agosto de 1949 al observar una noticia publicada en el diario Washington Post: "Un sacerdote libra a un joven de Mount Rainer de las garras del demonio". Éste joven estudiante, William Peter Blatty, transcurridos veintidós años del suceso relatado por la prensa, una vez investigados los hechos y cambiada la identidad del auténtico joven protagonista de la historia por el de una niña (al parecer por consejo explícito del padre William S. Bowden, sacerdote que practicó exorcismo), relató los hechos en una novela, El Exorcista, que acabó convirtiéndose en un auténtico best seller mundial, vendiendo, tan solo en los Estados Unidos, la friolera cantidad de trece millones de ejemplares. Dos años más tarde (1973), dirigida por William Friedkin y con el propio Blatty como guionista, se estrenó la película del mismo nombre. Si el libro fue un éxito total, el film rompió con todos los esquemas preestablecidos, batió records de taquilla, con más de ciento sesenta y cinco millones de dólares de recaudación y, en 1974, después de conseguir diez nominaciones de la Academia de Hollywood, la película fue galardonada con los Oscars: Mejor Guión y Mejor Sonido. Actualmente, y a pesar de los años transcurridos, sigue siendo una de las películas más solicitadas en los vídeo clubs de todo el mundo.


Este mismo año, William Peter Blatty, publicó el libro William Peter Blatty on the Exorcist from nobel to film, donde desvela la existencia de un diario escrito por uno de los sacerdotes que formaron parte del exorcismo y de cuyo contenido extrajo el material necesario para su famosa creación literaria. Blatty, en ningún momento nos desvela la verdadera identidad del personaje.
En la edición  del mes de enero de 1975 de la revista Fate, Steve Erdmann, en un artículo titulado La verdad detrás de El Exorcista, escribe sobre la historia de un muchacho de catorce años residente en Mount Rainer, de nombre Roland Doe, que en enero de 1949 fue poseído por una entidad invisible después de que él y su tía Tullie experimentasen con un tablero ouija. El muchacho fue tratado en el Hospital Universitario de Georgetown, en Washington D.C. y posteriormente fue exorcizado con éxito por un grupo de sacerdotes jesuitas en la Universidad de Saint Louis.


Los sucesos dieron comienzo la noche del 15 de enero de 1949. Ruidos extraños en la habitación de la abuela del muchacho, un cuadro de Cristo que colgaba en la pared se sacudía de forma intermitente y ruidos de arañazos bajo las tablas del suelo de madera. A partir de esa noche, y durante diez días consecutivos, los ruidos de arañazos en el suelo se repitieron entre las 19:00 horas y la medianoche. El 26 de enero, tía Tillie, que tenía un especial interés por el espiritismo y había introducido a su sobrino Roland en el manejo de la ouija,, murió de esclerosis múltiple. Al día siguiente se reanudaron los sucesos y la madre de Roland, convencida de la conexión entre los sucesos y su pariente difunta, durante las manifestación preguntó: "Si eres Tillie, golpea tres veces". Se oyeron tres golpes en el suelo. La señora Doe volvió a preguntar: "Si eres Tillie, golpea cuatro veces". Se oyeron cuatro golpes, seguidos de zarpazos en el colchón de Roland.


Durante el exorcismo, según se relata en el diario, entre otros muchos fenómenos extraños, los muebles se movían y aparecieron palabras arañadas en el cuerpo del muchacho. Es gracias al periodista e investigador Mark Opsanik, que conocemos la verdadera identidad de Roland: Ronald Edwin Hunkeler, nacido el 1 de junio de 1935 y residente en el 3807 de la Avenida 40 de Cottage City, Maryland. Cuando dieron comienzo los sucesos Ronald tenía 13 años.


¡HAGAN JUEGO SEÑORES!
Edificio 666 de la Qinta Avenida
 de Nueva York
(Foto: alcorze.blogspot.com)
La noche del 21 de septiembre del año 2000, los estudios de la compañía Warner Bros organizaron en la población de Wesywood, al oeste de Los Ángeles, la exibición de la nueva versión de la película El Exorcista. A dicha sesión, de carácter privado, asistió gran parte del elenco que veintisiete años atrás había formado parte de la filmación original. Unos días antes, a instancias de William Friedkin, director de la película, tuvo lugar una reunión mucho más privada a la asistió como único invitado William Peter Blatty, guionista y autor de la novela que en 1971 se convirtió en un auténtico best seller y dos años después (1973), en su versión cinematográfica, lograría alcanzar a través de las principales pantallas de todo el mundo un éxito casi sin precedentes, hasta convertirse en un clásico del cine de terror imprescindible en cualquier videoteca especializada.


Hasta aquí todo entre dentro de los cánones establecidos. Pero lo verdaderamente curioso fue el lugar elegido para la proyección de la nueva versión restaurada y nunca antes vista por el propio autor de la obra: El Edificio 666 de la Quinta Avenida de Nueva York. 


¿Casualidad? ¿Marketing? ¿Provocación? Que cada cual saque sus propias conclusiones.

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