LA REALIDAD OCULTA

TE INVITAMOS A VIAJAR CON NOSOTROS A TRAVÉS DE LA LÍNEA DIVISORIA QUE
SEPARA LA REALIDAD DE LA FANTASÍA.
José María Ibáñez.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

PAYASOS MERODEADORES

 José María Ibáñez

Foto: invdes.com.mx



La existencia de los llamados "payasos merodeadores" es tan real como la vida misma. No se trata de un antiguo mito, sino de un fenómeno social ocurrido recientemente. Se trata de una ola de avistamientos desencadenados principalmente en los Estados Unidos, Canadá y algunos países europeos entre los años 2016 2017, donde personas disfrazadas de payasos aparecían en lugares púbicos causando miedo, aunque en la inmensa mayoría de los casos no se contabilizó ningún delito grave.

El término de “payasos merodeadores” se popularizó en 2016, cuando en distintos estados de Norteamérica aparecieron personas disfrazadas de payasos en bosques, jardines, calles, plazas y cementerios, la mayoría de las veces portando objetos intimidadores como cuchillos falsos. El fenómeno se hizo viral en medios de comunicación y redes sociales, extendiéndose a países como el Reino Unido, Canadá, Francia y Suecia. Generó alarma pública, con padres preocupados, escuelas reforzando los servicios de seguridad y la policía en estado de alerta.

En Carolina del Sur, EE.UU., se denunciaron casos de payasos intentando atraer a niños hacía un bosque. Aunque nunca se confirmaron intentos reales de secuestro, la noticia se expandió rápidamente como un reguero de pólvora.

En el Reino Unido se produjeron múltiples arrestos de jóvenes disfrazados de payasos que se dedicaban a asustar a los transeúntes. En España también se registraron algunas imitaciones del fenómeno, especialmente a través de las redes sociales y durante Halloween.

Veamos algunos antecedentes populares. John Wayne Gacy, el asesino en serie estadounidense conocido como “Pogo el payaso”, en los años setenta contribuyó a la asociación del payaso con lo siniestro. Películas como “It”, adaptación de la novela de Stephen King y otras representaciones de payasos malvados reforzaron el miedo colectivo.

En cuanto a leyendas urbanas, el “payaso del cementerio” y otras historias previas ya habían alimentado la idea de la existencia de payasos aterradores. Tanto en Norteamérica como en Europa existen leyendas y fenómenos relacionados con payasos y cementerios, aunque se presentan en distintas formas. Por ejemplo, en Estados Unidos, se vinculan con el famoso Clown Motel, situado en Nevada, conocido como el motel más embrujado, decorado con cientos de figuras de payasos, se encuentra al lado de un antiguo cementerio de mineros que data de 1911. Los huéspedes cuentan haber sufrido experiencias paranormales; risas de madrugada, sombras en forma de payaso y sensaciones de estar siendo observados. Este lugar se ha convertido, por derecho propio, en un ícono del tanatoturismo estadounidense, mezclando la estética circense con el mundo de los muertos.

La historia real de los payasos merodeadores es más un fenómeno social y mediático, impulsado por cierto colectivo y la viralidad en las redes sociales. Aunque hubo casos de intimidación y detenciones, no existió una red organizada de payasos peligrosos, sino más bien de imitadores y bromistas que se aprovecharon del miedo cultural hacia esta figura. No fue un episodio de histeria colectiva, sino que tuvo un impacto directo en la cultura popular y en el marketing de la literatura y el cine de terror.

Un somero repaso a las hemerotecas nos plantea que el fenómeno de los payasos merodeadores ocurrió justo un años antes del estreno de la nueva adaptación cinematográfica de “It”, basada en la novela de Stephen King. La oleada de avistamientos hizo que el público ya asociara a los payasos con peligro y misterio, lo que generó un terreno fértil para el éxito de la película.

Por otro lado, campañas virales de la Warner Bros y New Line Cinema se aprovecharon del clima social. Los trailers y posters de “It” se centraron en la figura de “Pennywise”, potenciando el miedo colectivo que ya se había instalado. “It” se convirtió, en su momento, en la película de terror más taquillera de la historia, en parte porque el público estaba más que predispuesto a sentir miedo ante la figura del payaso.

Los payasos merodeadores se convirtieron en material viral a través de las redes sociales. Esto alimentó la estética del payaso siniestro en la cultura digital. Los disfraces de payasos terroríficos se dispararon en ventas y muchas tiendas reportaron un auge en las ventas de máscaras y trajes inspirados en “Pennywise” y los payasos merodeadores. La figura del payaso aterrador se reforzó en producciones posteriores, desde American Horros Story hasta videojuegos de terror.

Añadir que, históricamente, en algunos países del centro de Europa existía la tradición de contratar payasos o bufones para asistir a los funerales, con el fin de aligerar el dolor por la pérdida de un ser querido y recordar la alegría en vida del difunto. Aunque no es exactamente una leyenda de apariciones, sí que conecta con la figura del payaso con los cementerios.

En el continente europeo abundan los relatos protagonizados por seres fantásticos vinculados a los cementerios y a la muerte, como el jinete sin cabeza o las apariciones de espíritus vengativos. Aunque ni se trata de payasos, nos muestran como la vieja Europa ha tejido un imaginario fúnebre muy rico.


FUENTES CONSULTADAS:

*lasillarota.com

*culturacolectiva.com

*es.wikipedia.org

*elportaldelmiedo.net

*basadoenhechosreales.com.ar

 

 

martes, 23 de diciembre de 2025

MANSIÓN BELCOURT

 José María Ibáñez

Foto: medium.com


Esta joya arquitectónica de la Edad Dorada estadounidense, situada en Newport, Rhode Island, fue edificada entre 1881 y 1894 como residencia veraniega para Oliver Hazard Perry Belmont, banquero neoyorquino que heredó de su padre una inmensa fortuna. Su coste ascendió a tres millones de dólares de aquella época y participaron en su construcción trescientos obreros.

Recordemos que la Edad Dorada (Gilded Age), fue del período histórico que abarcó aproximadamente desde 1870 hasta 1900, justo después de finalizada la Guerra de Secesión y la Reconstrucción. Fue una etapa de crecimiento económico explosivo, grandes fortunas, innovación, pero también desigualdad extrema y tensiones sociales.

La mansión Belcourt fue diseñada por el arquitecto Richard Morris Hunt, considerado el decano de la arquitectura estadounidense, fue una figura clave en la introducción del estilo “Beaux Arts” en Estados Unidos y uno de los arquitectos favoritos de los magnates de la Edad Dorada, famoso por diseñar otras mansiones de Newport como The Breakers y Marble House. Inspirada en el pabellón de caza de Luís XIII, en Versalles, con influencias góticas, renacentistas, francesas, alemanas, inglesas e italianas.

Aunque contaba con cincuenta y dos habitaciones, solo una servía de dormitorio. El resto del primer piso estaba dedicado a caballerizas de lujo para los caballos de Belmont. En 1889, Belcourt fue la sede del primer desfile y carrera de automóviles de los Estados Unidos.

En 1886, Belmont regaló la mansión a su segunda esposa, Alva Vanderbilt, una mujer que no nació dentro de la élite, pero que la conquistó, desafió y finalmente la superó. Su vida mezcla ambición social, arquitectura monumental, escándalos públicos y un giro inesperado hacia el activismo feminista. Figura destacada del movimiento sufragista, renovó por completo la mansión para convertirla en un importante centro de reuniones sociales, celebrando fiestas y bailes con la élite de la época.

A lo largo del siglo XX, Belcourt pasó por distintos propietarios y usos, incluyendo intentos de convertirla en la sede permanente del Newport Jazz Festival en 1955. En años recientes, ha sido restaurada y renombrada como Belcourt of Newport, y actualmente está abierta al público como atracción histórica.

Pero la mansión Belcourt, no podría ser de otra manera, está rodeada de historias misteriosas, incluyendo actividad paranormal y objetos embrujados como las famosas "sillas malditas”. Se trata de dos sillas antiguas consideradas embrujadas, ya que se cree que tienen “espíritus pegadas a ellas”. La morada ha sido escenario de apariciones, ruidos inexplicables y cambios de temperatura bruscos y repentinos, especialmente por las noches. Se cuenta que quienes se sientan en ellas experimentan sensaciones extrañas: escalofríos, ansiedad o incluso visiones fugaces. Añadir, que estas sillas forman parte de la colección de antigüedades que se exhiben en el museo que actualmente funciona en la antigua mansión.

Se dice que hay al menos quince espíritus habitando la mansión, según testimonios de distintos investigadores de lo paranormal, y de algunos visitantes que afirman haber sentido presencias o visto moverse sombras por los pasillos.

El estilo arquitectónico gótico-renacentista de la mansión Belcourt, con sus largos y oscuros pasillos, sus vitrales y sus altos techos, contribuye, sin duda, a crear una atmósfera inquietante.

La mansión ha sido escenario de distintos programas especializados en enigmas y misterios, donde se relatan algunas de sus leyendas y de sus más que posibles sucesos extraños.


FUENTES CONSULTADAS:

*lostnewengland.com

*academia-lab.com

*www.guioteca.com

miércoles, 3 de diciembre de 2025

LA LEYENDA DE SAWNEY BEAN

 José María Ibáñez

Foto: nationalgeographic.com


Se trata de un personaje legendario de la Escocia del siglo XVI; supuestamente jefe de un clan caníbal. Las crónicas de antaño, relatan que él y su familia asesinaron y devoraron a cientos de viajeros, pero los historiadores están convencidos que el personaje realmente nunca existió y que, en realidad, se trata de un mito popular.

Por aquella época, el Reino Escocia era un territorio marcado por las luchas internas, la pobreza y, sobre todo, por las constantes tensiones con Inglaterra. Las zonas rurales aisladas estaban consideradas como lugares muy peligrosos, donde surgían constantemente bandidos y clanes que actuaban al margen de la ley. En este contexto, las andanzas de un clan oculto en remotas cuevas, atacando a viajeros y practicando el canibalismo, resultaba del todo verosímil.

Según la leyenda, Alexander “Sawney” Bean, nació en East Lothian, sureste de Escocia, al este de la ciudad de Edimburgo, en el siglo XVI. Se dice que formó un grupo de unos cincuenta miembros (su esposa, hijos y descendientes) que vivían en la costa; en el interior de una cueva totalmente aislada. Durante veinticinco años, emboscaron a viajeros, los asesinaron y practicaron con ellos canibalismo. Algunas versiones populares hablan de más de mil víctimas. Según la propia leyenda, fueron descubiertos cuando una de sus víctimas logró escapar y poner sobre aviso a las autoridades. El rey Jacobo VI ordenó una redada; capturaron a todos los miembros del clan que fueron ejecutados públicamente.

El desarrollo de esta historia, apareció publicada por primera vez en el Newgate Calendar, una de las colecciones, editadas durante los siglos XVIII y XIX, más famosas de las crónicas criminales de Inglaterra. Es decir, más de cien años después de la época en que supuestamente se desarrollaron los acontecimientos. Se trataba de relatos moralizantes sobre delitos, criminales notorios y ejecuciones públicas; originalmente vinculados con la prisión de Newgate. Una de las cárceles más famosas y temidas de la ciudad de Londres; en funcionamiento desde 1888 hasta 1902. Estaba situada en plena City londinense, en la esquina de Newgate Street y Old Bailey Street y durante más de siete siglos fue escenario de juicios, ejecuciones; todo ello aderezado por unas condiciones de vida deplorables.

Una inmensa mayoría de cronistas e historiadores creen que se trata de una historia inventada, que nunca existió tal personaje. Todo formaba parte de una leyenda propagandística inglesa contra Escocia, diseñada para mostrar públicamente a los escoceses como auténticos bárbaros. Digamos, en honor a la verdad, que no existe ningún documento judicial, crónica contemporánea, ni evidencia palpable que confirme la verdadera existencia de “Sawney Bean”, ni de su clan. Recordemos que el canibalismo se usaba en la época como recurso narrativo para demonizar a pueblos y clanes enemigos. Por este motivo, la leyenda encaja perfectamente en el imaginario popular.

Todo y así, la historia ha entrado de lleno a formar parte del folclore escocés y aún hoy en día se menciona en las rutas turísticas por la ciudad de Edimburgo. La historia inspiró obras literarias, baladas populares y, siglos después atrajo a Wes Craven para la dirección de la película de culto y de terror “The hills hace eyes” (Las colinas tienen ojos), trasladando el mito del clan caníbal escocés, hasta el desierto estadounidense de Nevada. Recordemos que, Wesley Earl Craven  (1939-2015) fue uno de los grandes maestros del cine de terror, creador de sagas icónicas como “Pesadilla en Elm Street” o “Scream”. Su estilo innovador redefinió el género, mezclando el horror sobrenatural, suspense psicológico y crítica social.

En definitiva, “Sawney Bean” es más un mito que una realidad, pero su leyenda ha perdurado hasta nuestros días como un símbolo del miedo a lo oculto y marginal. Es un claro ejemplo de cómo distintas historias de terror se construyen sobre rumores y propaganda y, más tarde, acaban integrándose en la cultura popular. 


FUENTES CONSULTADAS:

*Archivo de Historias Olvidadas.

*historianationalgeographic.com

*es.wikipedia.org.

 

jueves, 20 de noviembre de 2025

PATRIMONIO LEJOS DE CASA

 Juan Ramón Pons

Foto: www.diariodemallorca.es (Bous de Costitx)


A veces la Historia es caprichosa. Cuando menos lo esperas, en medio de una investigación, aparece un documento o una pista que te conecta con un elemento patrimonial que creías perdido, borrado por el paso del tiempo.

Es lo que ha ocurrido con una escalera gótica de Can Nogués, un antiguo casal del Carrer de l’Aigua de Palma, que ha reaparecido en el Museo de Arte de Princeton (Estados Unidos)

La escalera, de estilo gótico, formaba parte de Can Nogués, un casal del Carrer de l’Aigua que desapareció cuando se abrió la Avenida Jaume III. Su estructura fue adquirida por una galería y, décadas después, ha reaparecido en el Museo de Arte de Princeton junto a una balaustrada y unas columnas de Can Ayamans que están fechadas entre los siglos XV y XVI.

Las piezas fueron donadas en 1955 por la baronesa Cassel van Doorn, aunque su viaje comenzó mucho antes: en 1929, el anticuario Josep Costa, conocido como Picarol”, las vendió al tratante estadunidense Arthur Byne, que las destinó al magnate William Randolph Hearst —el célebre Ciudadano Kane de Orson Welles—.

No es el único caso. Parte del patrimonio mallorquín también se encuentra lejos de la isla. Los célebres Bous de Costitx, hallados en 1895 junto al santuario talayótico de Son Corró, se conservan hoy en el Museo Arqueológico Nacional. El Atlas Català de los Cresques, joya de la cartografía medieval elaborada en 1375, forma parte de los fondos de la Biblioteca Nacional de Francia. Y las Leyes Palatinas del Rey Jaume III, que regulaban la vida de la corte mallorquina, se custodian en la Biblioteca Real Alberto I de Bruselas.  

Por último, también podríamos incluir el Estandarte de Pollentia que también se halla en el Museo Arqueológico Nacional… En definitiva, es un patrimonio que está fuera de casa y queramos o no forman parte de un sentimiento de pertenencia a la isla. La gran pregunta será si volveremos a disfrutarlos en la Isla…. En mi opinión es poco optimista porque basta ver cómo las autoridades locales, ya sean del partido político que sea… cómo cuidan el Patrimonio Histórico y ahora no podemos reclamar que vuelva un patrimonio que fue vendido en un contexto muy diferente al actual.

También podríamos añadir el estandarte de Pollentia, conservado igualmente en el Museo Arqueológico Nacional. Todos ellos forman parte de un patrimonio que, aunque esté lejos de casa, sigue siendo un pedazo de nuestra memoria colectiva.

¿Volverán algún día a Mallorca? Probablemente no. Y no tanto por la falta de voluntad ajena, sino por el escaso cuidado que a menudo mostramos hacia nuestro propio legado. Pero recordarlos, conocer su historia y reivindicar su valor es, al fin y al cabo, una forma de mantener viva la conexión con lo que fuimos y seguimos siendo.

jueves, 6 de noviembre de 2025

OPERACIÓN "ACOUSTIC KITTY"

 José María Ibáñez

Foto: medium.com


Decir que se trata de un proyecto real, demencial, auspiciado, como no, por la CIA. Fue bautizado como “Acoustic Kitty” (gatito acústico) y fue tan insólito y ridículo que nos da la sensación que formaba parte de una desastrosa sátira de espionaje. Decir que la operación, tras gastar más de veinte millones de dólares, fracasó estrepitosamente.

De todos es conocido que, durante la Guerra Fría, la CIA y otros grupos secretos que formaban parte de la inteligencia militar, se dedicaron con ahínco a la búsqueda de métodos para infiltrarse en conversaciones de los soviéticos. Pues bien, en los años sesenta lanzaron dicho proyecto, que consistía en implantar un micrófono y una antena a un gato vivo para que pudiera grabar conversaciones en lugares públicos y embajadas.

La duración del proyecto abarcó cinco años, desde 1961 a 1966, durante los cuales el minino fue convenientemente amaestrado y sometido a las intervenciones quirúrgicas necesarias para dotarlo de los artilugios que pudieran captar las conversaciones. El pequeño felino, dicen los informes, fue entrenado durante años para que ignorase estímulos como la comida, ruidos, y se centrase única y exclusivamente en su “importante cometido”. En su primera misión, el gato fue liberado cerca de la embajada soviética situada en Washington D.C. Otros dicen, que liberado cerca de un parque localizado en las cercanías de una cafetería donde se iban a reunir, durante el almuerzo, un par de espías de la URSS.

La misión encomendada al gatito consistía en aproximarse lo suficientemente para que el micrófono que llevaba implantado lograse registrar las conversaciones mantenidas por los agentes. Sin embargo, el animalito fue arrollado por un taxi a los pocos minutos de ser soltado, finalizando de un plumazo con el descabellado proyecto, muriendo de forma instantánea; trágica, absurda.

El proyecto fue automáticamente cancelado y considerado un fracaso total, aunque algunos informes afirman que el equipo técnico funcionaba correctamente. El documento que registra tanto el desarrollo como la puesta en práctica de este proyecto, fue revelado al público en el año 2001, después de un proceso de desclasificación documental, aunque lo cierto es que todavía se encuentra parcialmente censurado, pues la CIA es reticente, dicen, a mostrar todos los datos de esta operación.

​Con la muerte accidental del gato se perdieron todos los millones de dólares que durante cinco años habían sido invertidos, por lo que no resulta extraño que meses más tarde la CIA optara por cancelar y abandonar el proyecto ante los elevados costes que presentaba y los riesgos que entrañaba la puesta en práctica de la misión. En los documentos desclasificados se dice que «los factores ambientales y de seguridad que concurren en el uso de esta técnica en una situación real, nos obliga a concluir que para nuestros propósitos no sería viable». No dice nada, se supone, de lo salvajes y ridículos que llegan a ser con sus comportamientos.

El proyecto, o parte de él, fue desclasificado en 2001, revelando algunos detalles que habían permanecido ocultos durante décadas. Aunque nunca hubo un juicio formal, el caso ha sido objeto de críticas éticas y científicas, y se cita como ejemplo de los límites de la utilización de animales en el espionaje.

En definitiva, Acoustic Kitty ha sido mencionado en documentales, libros y series sobre espionaje, como símbolo de lo surrealista, y de lo ridícula y salvaje que puede llegar a ser la llamada “inteligencia” militar.


FUENTES CONSULTADAS:

*Archivo de Historias Olvidadas.

*es.wikipedia.org

*rpp.pe.usa*

 

jueves, 30 de octubre de 2025

ESCALERA AL CIELO

 José María Ibáñez

Foto: www.freepik.es



La canción "Stairway to Heaven" del grupo británico Led Zeppelin, compuesta por el guitarra Jimmy Page y el cantante Robert Plant, formó parte, en 1971, del álbum Led Zeppelin IV. Se trata de una de las composiciones más emblemáticas de la historia del rock. Su título, “Escalera al Cielo”, parece evocar una metáfora espiritual y existencial que ha fascinado a generaciones.

La letra habla de una mujer que, “está comprando una escalera al cielo”, lo que puede interpretarse como una crítica al materialismo o una reflexión sobre el deseo de trascendencia. La canción también menciona que “hay dos caminos por los que puedes ir”, lo que representa tomar decisiones morales o filosóficas de la vida. A medida que avanza, la canción se vuelve más intensa, reflejando un viaje emocional desde la contemplación hasta la revelación final.

Este tema no es solo una obra maestra musical, sino también un fenómeno cultural lleno de misterio, controversia y genialidad artística. Jimmy Page comenzó a trabajar con el tema en su estudio casero. Luego, él y Robert Plant lo desarrollaron en una antigua cabaña galesa sin electricidad, donde también compusieron temas del álbum Led Zeppelin III. El solo de guitarra fue elegido como el mejor de la historia por revistas especializadas como Guitar Wosld o Rolling Stone.

Plant manifestaba que la letra le llegó a través de una fuerza superior que se la dictaba. La escribió en dos tomas, casi improvisando. El tema consta de tres partes bien definidas; una introducción acústica, una intermedia más intensa, y un final explosivo de rock eléctrico. “Es como una mini sinfonía de ocho minutos de duración”, comentaba Plant.

Desde los años setenta, la canción ha sido objeto de teorías que afirman la presencia, si se reproduce el tema al revés, de mensajes satánicos ocultos, aunque nunca se ha demostrado nada de forma concluyente. Esta teoría fue popularizada por tele evangelistas como Paul y Jan Crouch, quienes llegaron a mostrar en sus programas televisivos supuestos fragmentos invertidos. Sin embargo, Robert Plant, vocalista de la banda, siempre ha negado rotundamente que haya mensajes ocultos intencionados. De hecho, ha dicho que le molesta que se insista en esa idea y que los rumores “surgieron de los Estados Unidos y que eran totalmente absurdos” el álbum completo (Led Zeppelin IV), se convirtió en uno de los más vendidos de la historia.

Recordemos que, Jimmy Page, fascinado por el ocultismo de Aleister Crowley, compró en los años setenta Boleskine House, situada en la orilla sur del Lago Ness, Escocia. Aunque no vivió allí mucho tiempo, la casa se convirtió en parte del mito de Led Zeppelin. Muchos fans y algunos medios de comunicación atribuyeron las tragedias que rodearon a la banda, como la muerte del batería John Bonham y los accidentes del cantante Robert Plant, a la maligna influencia de la mansión.

Vale la pena recordar que, Aleister Crowley, fue uno de los personajes más enigmáticos, polémicos y fascinantes del siglo XX. Su vida estuvo marcada por el ocultismo, la magia ceremonial y sexual, el misticismo y una rebeldía radical contra las normas sociales y religiosas de su época. Conocido como “la Gran Bestia 666”, fue miembro de varias órdenes esotéricas: Orden Hermética de la Aurora Dorada, Astrum Argentum y Ordo Templi Orientis, de la que fue líder.

Curiosamente, "Stairway to Heaven" estuvo en el centro de una larga y mediática disputa legal por presunto plagio. La demanda fue presentada en 2014 por Michael Skidmore, administrador del patrimonio de Randy Wolfe (conocido como Randy California), guitarra de la banda estadounidense Spirit. Alegaba que Led Zeppelin había copiado partes de la canción “Taurus” (1968) para componer la introducción de "Stairway to Heaven" (1971).

Ambas bandas compartieron escenario en los años sesenta. Jimmy Page reconoció haber escuchado el tema, pero negó rotundamente haberlo copiado. La disputa se centró en la progresión de acordes similar entre ambas canciones.

En 2016, un jurado falló a favor de Led Zeppelin, concluyendo que no hubo plagio. En 2018, el fallo fue revocado por errores en el proceso judicial. En 2020, el Tribunal del Noveno Circuito reafirmó que Stairway to Heaven no infringía los derechos de autor de Taurus. Finalmente, la Corte Suprema de EE. UU. se negó a reabrir el caso, cerrando la disputa legal.

El tribunal concluyó que las similitudes no eran lo suficientemente sustanciales. La llamada “regla de la relación inversa” (más acceso = menos prueba necesaria) fue descartada por ser obsoleta en la era digital. Led Zeppelin es el autor legítimo de Stairway to Heaven.

Recordemos que Led Zeppelin fue una de las bandas más influyentes de la historia del rock. Formada en Londres en 1968 por el guitarrista Jimmy Page, el cantante Robert Plant, el bajo/teclados John Paul Jones y el batería John Bonham. Su estilo fusionó hard rock, blues, folk y psicodelia, sentando las bases del heavy metal moderno.


FUENTES CONSULTADAS:

*Ibáñez, José María. La Mano Negra. Anima Ignis Ediciones. Madrid 2023.

*es.wikipedia.org.

*www.letras.com

*www.nacionrock.com

*www.prensalibre.com

*www.sopitas.com

*www.plasticosydecibelios.com

lunes, 27 de octubre de 2025

LEYENDAS DE MENORCA

 Juan Ramón Pons

Foto: okdiario.com


Menorca es una isla donde la tranquilidad marca el ritmo cotidiano entre sus habitantes, aunque no son pocos que piensan que en algunos momentos es víctima de la saturación durante el verano.

Menorca también es la “envidia” que sentimos los mallorquines por cómo pone en valor su patrimonio megalítico.

Hoy queremos hablaros de la “otra Menorca” en la isla se guardan algunas de sus leyendas y mitos con recelo, muchas son sorprendentes, otras nos evocan historias de amor, pero otras se han convertido en parte de la fe religiosa que mueve la isla.

¿Nos acompañas?

Ø  EL PIRATA XOROI:

En el siglo XVI, el Mediterráneo estaba infestado de piratas como el  famosos fue el temido Barbarroja quien en 1535 atacó Mahón.

En 1558 los piratas Pialí Bajá y Es Capitá Dragut este último, vinculado a los saqueos ocurridos en Mallorca, concretamente en Pollença y en Sóller que cada año se recrean— realizaron la famosa razia de Ciutadella en lo que se conoce como “S’ any de sa desgracia” que hizo mucho daño a la isla.

Nosotros os contaremos la historia de un pirata cuyo barco naufragó en Menorca y dicen que su espíritu vaga en las costas de la isla como un alma en pena.

Ese pirata, se llamaba Xoroi, quien no dudaba en robar comida y animales a los menorquines, que por mucho que lo buscaban, nunca lograban encontrarlo.  

Hubo un día en que desapareció una chica, a la que mucha gente buscó durante mucho tiempo sin éxito hasta que un día nevó en Menorca y los habitantes de Cala’n Porter vieron que sobre la nieve había unas huellas que llevaban hasta un acantilado, una vez allí bajaron hasta una cueva y allí encontraron a Xoroi, la chica y los tres hijos nacidos fruto de su amor.

Xoroi no quiso ser arrestado por la gente que lo había encontrado y decidió lanzarse al mar; junto a su hijo mayor. Nunca más se supo de ellos. Sólo se dice que su alma sigue presente en la cueva y vaga en su interior llorando por su amor.

Por último, en la actualidad, la cueva es un bar/discoteca donde puedes tomar un refresco, escuchar música y disfrutar de una espectacular puesta de sol.

 

Ø  LOS GIGANTES DE LA NAVETA D’ES TUDONS Y EL POZO DE SA BARRINA.

Una historia que también habla de amor… y Menorca como escenario. Cuentan que allí, vivían dos gigantes que estaban enamorados de la misma chica.

Un día ellos decidieron disputarse quien de los dos merecía el amor de la chica, cada uno de ellos debía hacer una hazaña: Uno de ellos decidió cavar un pozo con sus manos hasta que encontrase agua, mientras el otro construía una naveta con piedras enormes. El que terminase antes, sería el merecedor del amor de la joven.

Sin embargo, otro día que el gigante que cavaba el pozo comenzó a exclamar de alegría ya que había encontrado agua y según él había terminado primero, conquistando su premio y el corazón de la chica, pero el otro gigante, corroído por los celos, le lanzó la piedra que faltaba para terminar por colocar en la naveta y matando al pobre gigante.

Se dice que a Sa Naveta dels Tudons le falta una piedra (arriba a la derecha) y se cuenta que fue construida por un gigante.  Aunque la Historia nos dice otra cosa y la arqueología 😜 nos cuentan una versión distinta.

 

Ø  EL POZO DE NA PATARRA:

Nos toca una leyenda un poco más oscura y vincula otro yacimiento histórico con… la puerta del infierno.

En el municipio de Alaior existe un pozo llamado Es Pou de Na Patarra que está muy cerca del yacimiento arqueológico de Torralba d’en Salord, ese seria una de las entradas al infierno.

Hoy en día, los habitantes de la zona cuentan que, durante las noches, aun se pueden oír las pisadas de los habitantes del averno en el interior del pozo.

Por otra parte, otra versión nos dice que ese pozo fue excavado por los gigantes de la isla y en las Taulas” de Torralba d’en Salord se sentaban a comer, el agua que bebían era extraída del mismo Pozo de Na Patarra.

 

Ø  LA CIUDAD DE PARELLA:

Aunque suene a la mítica Atlántida, no lo es… es la ciudad de Parella. Una ciudad que incluso los pescadores mallorquines de Artà y Capdepera dicen que la han visto emerger.

Esa ciudad, Parella, fue maldecida por otra ciudad, celosa de su belleza, porque decían que en su interior también guardaba un lago interior junto a sus habitantes y que los hizo desaparecer.

Precisamente, el día más importante para la gente de Ciutadella, el día de Sant Joan, si miras hacia poniente podrás ver la ciudad sumergida y no son muchas las voces que dicen que pueden escucharse el repique de las campanas de su iglesia.

Para que Parella sea redimida y volver a resurgir, es que el mismo Día de Sant Joan, deben de encontrarse por casualidad siete chicos que se llamen Joan y siete chicas que tengan el nombre de Juana en la orilla del mar, concretamente en Cala Blanca.

 

Ø  LEYENDA DE MONTE TORO:

Es la montaña más elevada y centro religioso por excelencia de la isla, ya que en su cumbre se halla el santuario donde se custodia la imagen.

¿Conocéis la leyenda? Dicen que antiguamente, un toro campaba por la zona de la montaña y lo protegía. El animal impedía que la gente que quería subir, lo hiciera porque lo embestía.

Hasta que un día, un grupo de monjes de Es Mercadal vieron unas luces en lo alto de la cumbre y subieron hasta allí, pero se encontraron con el toro.

El animal, en vez de encararse con ellos y envestirlos con sus cuernos, salió a su encuentro y, al ver las cruces que llevaban los monjes, los acompañó y les abrió camino hasta una cueva donde encontraron la imagen de La Mare de Deu de Monte Toro, desde ese día la fe menorquina mira siempre hacia la montaña.

 

Ø  EL HOTEL Y EL FANTASMA QUE LO HABITA:

Cuando circulamos por la carretera que une Mahón y la localidad de Es Castell, se encuentra una casa con un toque colonial inglés y que acoge el Hotel Almirante Collingwood.

En este hotel, conocido por mucha gente pocos son los visitantes que conocen su historia.

Resulta que esta casa, durante la dominación británica de la isla en el siglo XVIII perteneció a Lord Collingwood, que fue el retiro menorquín del almirante y amigo Horatio Nelson —que también tenia casa en el Puerto de Mahón, conocida Golden Farm — los dos almirantes derrotaron a los barcos de la Armada Francesa de Napoleón Bonaparte y la Armada Española en la Batalla de Trafalgar en 1805.

Cuando entramos en el hotel, parece que nos trasladamos a la Inglaterra del siglo XVIII. Muebles, cuadros, grabados y pinturas conforman un pequeño museo de la Menorca Británica.

Además, los martes suelen realizarse un tour por el hotel y llama la atención, un piano que se encuentra en un gran salón del primer piso, ese piano está al lado de la habitación número 7, en ella dormía Lord Collingwood. 

El propietario del hotel explicó lo siguiente: Una noche de invierno, con mal tiempo, tres ancianas eran las únicas huéspedes del hotel que estaban charlando con él, una de ellas, brindó a la salud de Lord Collingwood. 

De repente, a medianoche se oyeron unas notas musicales de un piano. ¿Quién pudo haber tocado el instrumento? Ellos subieron al primer piso, pero en el salón, no había nadie y el piano estaba cerrado. Dicen que el propio fantasma de Lord Collingwood se manifestó y dicen quienes han acudido al hotel, que cuando brindas por el almirante, él te deleita con unas notas musicales con su piano.

¿Vamos a ese hotel? 

 

jueves, 16 de octubre de 2025

EL GATO FANTASMA DEL CAPITOLIO

 José María Ibáñez

Foto: eltiempolatino.com


Esta curiosa historia transita, por así decirlo, entre la tradición y la más genuina leyenda urbana. Conocido en los pasillos del poder como el “Gato Fantasma del Capitolio”, este minino ya es tan famoso como las presuntas manifestaciones del espíritu de Abraham Lincoln en la Casa Blanca.

Se trata de un gato negro o atigrado, según plantean distintas versiones, que merodea por los interiores del Capitolio de la ciudad de Washington D.C. Se comenta que su espectral aparición precede a trágicos e importantes acontecimientos, como el asesinato del presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy o el crack bursátil de 1929. Al parecer, también se apareció la noche anterior del ataque japonés de Pearl Harbor. El último avistamiento oficial del pequeño felino tuvo lugar, según la información recopilada, finalizada la Segunda Guerra Mundial.

Todo empezó en la década de 1890, cuando algunos gatos fueron introducidos en los sótanos del Capitolio, para exterminar a los roedores que campaban a sus anchas por los oscuros rincones. Al parecer, uno de dichos pequeños felinos nunca abandonó el edificio, incluso después de su muerte, y su espíritu continúa apareciéndose. Sea o no verdad, no me negarán, que la historia del “Gato Fantasma del Capitolio”, es tan increíble como fascinante.

Y es que, el fantasmal rumor ha corrido de boca en boca. Desde el siglo XIX, empleados nocturnos y guardias de seguridad han reportado la aparición de un gato negro fantasmal que merodea por los pasillos y los sótanos del edificio oficial. Lo llaman, cariñosamente, “Demon Cat” o “DC”, curiosamente, las mismas iniciales de la ciudad.

Dicen que, antes del asesinato de Abraham Lincoln, descubrieron la sombra de un gato deambulando por los sótanos de la sede del congreso de los Estados Unidos. Los testigos lo describieron “como un animal grande y oscuro que aparecía y desaparecía”.

Según nos cuentan, en 1890, el mamífero doméstico fue el responsable de la muerte de uno de los vigilantes del edificio. Avanzó hasta él, para, seguidamente, atacarle antes de desvanecerse en el aire. La víctima, por lo visto, falleció tras un fulminante ataque al corazón.

Consultados distintos expertos en fenómenos paranormales, la presencia del minino fantasmal no resulta nada extraño. Al parecer, hay bastante actividad paranormal en toda la zona del Capitolio, en especial en la colina donde se ubica. Ya que fue en este lugar donde se levantaron distintos hospitales de campaña durante la Guerra de Secesión. Murió mucha gente, hay energías cargadas de dolor y una atmósfera muy propicia para que se produzcan todo tipo de fenómenos extraños. Incluso, se habla de la existencia de portal de entrada al más allá.

Una posible explicación nos la ofrece Steve Livengood, guía principal de la Sociedad Histórica del Capitolio de los Estados Unidos, “la policía del Capitolio era notoria para contratar a familiares y amigos no cualificados como favores, y estos solían estar ebrios mientras patrullaban”. Livengood cree que la leyenda comenzó “cuando un guardia de seguridad que estaba acostado en estado de embriaguez, fue lamido por uno se los gatos del edificio y por error asumió que era un gigante”. El guía oficial afirma que, al informar del incidente a su superior, el guardia fue enviado a casa para recuperarse, y “eventualmente los otros guardias descubrieron que podían conseguir tener un día libre si decían que habían visto al gato del demonio”.


FUENTES CONSULTADAS:

*es.wikipedia.org

*www.atlasoscura.com

*www.infobae.com

 

 

 

jueves, 2 de octubre de 2025

CLUB DE LOS FANTASMAS

 José María Ibáñez

Foto: mundooculto.es


Se trata, que sepamos, del primer club privado dedicado a la investigación de fenómenos paranormales. Para conocer los orígenes del Club de los Fantasmas (The Ghost Club), nos remontamos al año 1885, cuando en la Universidad de Cambridge, varios alumnos y compañeros del Trinity College, fundado en 1546 por el rey Enrique VIII, uno de los colegios más grandes y prestigiosos de la citada institución universitaria, se reunían para departir sobre fantasmas, apariciones y otros fenómenos extraños.

Aunque, oficialmente, el club se fundó el año 1862 en Londres, con el único propósito de sus miembros de descubrir que había de verdad o mentira detrás de los llamados fenómenos paranormales. Una de sus primeras investigaciones se centró en el caso de los hermanos Davenport, Ira Erastus y William Henry, magos e ilusionistas norteamericanos, muy populares en aquella época, primero en los Estados Unidos y más tarde en Inglaterra, por sus espectáculos dedicados al espiritismo, especialmente por su invento conocido como “Caja Espiritual”.

En dicha actuación, los hermanos, atados, se introducían en una caja que contenía instrumentos musicales y cuando la caja se cerraba, los instrumentos comenzaban a sonar. Al abrirse la caja los hermanos seguían atados en la misma posición, lo que convencía a la audiencia de que las fuerzas sobrenaturales habían entrado en juego. Ni que decir tiene que fueron acusados de fraude, sobre todo, por parte de John Nevill Maskelyne, ilusionista e inventor británico, muy conocido por sus importantes contribuciones a la magia y, también, por descubrir todo tipo de fraudes relativos, sobre todo, al espiritismo.

El club también investigó casos famosos, como la Rectoría de Borley y el Castillo de Glamis, y expuso a la opinión pública muchos fraudes relacionados con las fotografías de fantasmas. Entre sus miembros más destacados figuraban personajes ilustres como Charles Dickens y Sir Arthur Conan Doyle.

Cabe señalar que, tras la muerte de Charles Dickens, en 1870, el Club de los Fantasmas se disolvió. Sin embargo, nuevos miembros lo retomaron en 1882, aunque con una sustancial diferencia. La segunda hornada de afiliados era de un talante totalmente distinto, ya que, en general, eran acérrimos defensores y creyentes convencidos de la verdadera existencia de gran variedad de fenómenos extraños.

A modo de información histórica, leemos en unos panfletos de la época dorada del club, los distintos métodos de investigación que utilizaban. Los miembros visitaban los lugares donde, supuestamente, se habían producido apariciones o fenómenos extraños. Observaban el entorno, entrevistaban a testigos y documentaban cualquier experiencia inusual.

En sus inicios, el club de dedicó a investigar y sacar a la luz pública engaños espiritistas. Un famoso ejemplo, tal y como comentamos anteriormente, fue el caso de los hermanos Davenport, quienes usaban trucos para simular contactos con espíritus. El club demostró que los efectos eran ilusiones teatrales.

También organizaban encuentros donde discutían casos, teorías y experiencias personales. Estas reuniones servían para compartir información y evaluar la credibilidad de los casos investigados.

En una práctica, digamos simbólica, cada día 2 de noviembre se recitaban en voz alta los nombres de todos los miembros del club, vivos y muertos. Algunos creían que los fallecidos podían manifestarse durante las sesiones.

En su etapa más espiritista, a partir de 1882, el club trabajó con algunas médiums para intentar conectar con entidades del más allá. Aunque esto lo alejaba del enfoque científico, formaba parte de su identidad como organización esotérica.

Mantenían expedientes detallados de sus investigaciones, incluyendo informes, correspondencia y testimonios. Estos documentos son muy valiosos para entender como abordaban lo paranormal en sus distintas épocas.

En la actualidad, me dicen, los miembros del Club de los Fantasmas se reúnen mensualmente en un pub del centro de Londres. Aunque el nombre y la ubicación exacta del pub no se divulgan públicamente, en parte por el carácter reservado del club. Sabemos que mantienen sus encuentros en un ambiente informal pero cargado de historia y misterio. Además de estas reuniones, el club organiza investigaciones paranormales en distintas partes de Inglaterra y, recientemente, también en Escocia, gracias a la iniciativa de su coordinador regional.

Por cierto, el Club de los Fantasmas, por si es de vuestro interés, al margan de continuar con su labor de investigación sobre fantasmas, apariciones y otros fenómenos paranormales, también organiza conferencias, presentaciones y exposiciones.


FUENTES CONSULTADAS:

*supercurioso.com

*es.wikipedia.org

*academia-lab.com

 

 

EL ASESINO DEL AJEDREZ

 José María Ibáñez

Foto: elmundo.es

 

El “asesino del ajedrez” es el mote de Alexander Yuryevich Pichushkin, el asesino en serie ruso que aterrorizó a la ciudad de Moscú entre los años 1992 y 2006. Su historia es tan terrorífica como apasionante. También conocido como el “maniaco de Bitsa” o el “asesino del martillo”, Pichushkin nació en 1974 en Mytishchi, cerca de la capital rusa. Su padre abandonó a la familia siendo él todavía muy pequeño, y fue criado por su madre y su abuelo. Este último lo introdujo en el juego del ajedrez, y juntos pasaban largas tardes en el parque Bitevsky, el mismo lugar que años después se convertiría en su coto de caza.

Un accidente a los cuatro años, una caída desde lo alto de un columpio, le provocó una lesión cerebral que afectó su comportamiento. Se volvió agresivo, antisocial y fue internado en una escuela especial. Tras la muerte de su abuelo, cayó en una profunda depresión. Su madre, para consolarlo, le regaló un gato, y cuando el animal murió, Pichushkin lloró desconsoladamente. Este vínculo con los animales contrastaba con su creciente desprecio por los humanos.

A los dieciocho años, cometió su primer asesinato. Empujó a un compañero de estudios por una alcantarilla. El joven se había negado a participar en sus planes homicidas. Entre 1992 y 2001, los asesinatos fueron esporádicos y no se conectaban entre sí. Las víctimas eran personas vulnerables, indigentes, ancianos, alcohólicos, lo que dificultaba detectar su patrón. A partir de 2001, Pichushkin comenzó a matar con más frecuencia, llegando a asesinar a casi una persona por mes y, entonces, fue cuando los crímenes empezaron a ser relacionados entre sí.

Los investigadores empezaron a notar similitudes en los distintos crímenes; fuertes golpes en la cabeza, cuerpos arrojados a pozos y todos en el mismo lugar, el Parque Bitsevsky de Moscú, también conocido como Bitsa Park, uno de los parques naturales más grandes y emblemáticos de Moscú. Se creó un perfil psicológico que apuntaba a un asesino metódico, con conocimiento del parque y con una posible motivación simbólica.

Su modus operandi era brutal. Emborrachaba a sus víctimas y luego les golpeaba la cabeza con un martillo. Su obsesión era llenar las sesenta y cuatro casillas de un tablero de ajedrez con cada asesinato. En su casa, la policía encontró un tablero de ajedrez con sesenta y una casillas marcadas con monedas, representado cada crimen.

Su técnica era meticulosa. Merodeaba por el parque Bitevsky, se acercaba a sus víctimas con escusas como “estoy de luto por la muerte de mi perro”, y los convencía para beber juntos. Una vez aislados, las golpeaba con martillos, botellas o palos, y en algunos casos las arrojaba a los pozos para que se ahogaran.

Pero, en 1996, el asesino cometió un error garrafal; asesinó a una compañera de trabajo. La víctima había dejado un papel con su nombre completo y número de teléfono a su hijo antes de salir con él. Este papel fue clave para que la policía lo identificara.

Fue arrestado el 16 de junio de 2006 en su casa de Moscú. No ofreció resistencia y confesó, desde el primer momento, todos los crímenes. Incluso guio a los investigadores por el parque para mostrar donde había cometido cada asesinato. Aunque confesó haber matado a sesenta y una personas, solo se le condenó por el asesinato de cuarenta y nueve.

Durante el juicio declaró: “Para mí, una vida sin asesinatos es como una vida sin comida”. No mostró ningún tipo de arrepentimiento y afirmó que no habría parado si no lo hubieran detenido. “Mi primer crimen fue como el primer amor, inolvidable”.

Fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, y enviado a la prisión de alta seguridad Polar Owl, también conocida como Polarnaya Sova. Es una de las cárceles más extremas y temidas de Rusia. Ubicada en el Ártico ruso, esta instalación penitenciaria alberga a algunos de los criminales más crueles y peligrosos del país.

Este caso es uno de los más notorios en la historia criminal de Rusia, y Pichushkin, que actualmente tiene cincuenta y un años, está considerado el segundo asesino en serie más prolífico del país, después de Andrei Chikatilo, y marcó un antes y un después en la criminología rusa, por la forma en que se conectaron los asesinatos y por el perfil del asesino, que actuaba como si estuviera jugando una partida de ajedrez con la muerte.


FUENTES CONSULTADAS:

 *es.wikipedia.org

*www.infobae.com

*www.periodistadigital.com

*www.eltiempo.com

*www.lavanguardia.com

*Archivo de Historias Olvidadas.

miércoles, 1 de octubre de 2025

RUTA DE JACK EL DESTRIPADOR

 José María Ibáñez

Foto: ambito.com


La verdadera identidad de Jack el Destripador es uno de los mayores misterios de la historia criminal. A pesar de los años de investigación, las distintas teorías barajadas y los numerosos sospechosos interrogados, nunca se ha podido confirmar con certeza quien fue el verdadero autor de los crueles asesinatos de Withechapel.

Recordemos que Jack el Destripador es el alías con el que fue bautizado el asesino en serie autor de al menos cinco asesinatos, cometidos entre los meses de agosto y noviembre de 1888, en el barrio londinense de Withechapel. Oficialmente todas sus víctimas fueron mujeres que se dedicaban a la prostitución, a las que seccionaba la garganta, mutilaba el abdomen y les extraía algunos órganos. Como decimos anteriormente, su verdadera identidad nunca ha sido descubierta, convirtiéndose en uno de los criminales más célebres y misteriosos de la historia.

Las víctimas oficiales del Destripador fueron: Mary Ann "Polly" Nichols, asesinada el 31 de agosto; Annie Chapman, el 8 de septiembre; Elizabeth Stride, el 30 de septiembre, Catherine Eddowes, el 30 de septiembre y Mary Jane Kelly, el 9n de noviembre.

Estas son las llamadas "víctimas canónigas", aunque se sospecha que pudo haber otras. Sin embargo, no todas ellas eran prostitutas, según se desprende de las investigaciones oficiales. Para la historiadora Hallie Rubenhod, solo dos de ellas (Maty Jane Kelly y Elizabeth Stride), se dedicaban a la prostitución, mientras que las otras tres eran mujeres sin hogar que dormían en la calle.

La lista de sospechosos es gigantesca. Refleja tanto a gente común y corriente, entre ellos un médico, distintas personas con problemas mentales y algunos convictos, como a personajes famosos; algunas de las teorías, en principio, menos probables, incluyen al príncipe Alberto Víctor, nieto de la reina Victoria y al escritor Lewis Carroll.

Cabe señalar que estudios recientes han aportado nuevas pistas y evidencias que podrían acercarnos a la solución del enigma. Por ejemplo, en 2014, el investigador Russell Edwards manifestó haber encontrado pruebas de ADN en un chal que pertenecía a una de las víctimas, Catherine Eddowes. Según Edwards, el análisis de ADN reveló que el asesino era Aaron Kosminski, un barbero polaco que ya figuraba en la lista de sospechosos de la época.

Esta hipótesis ha sido cuestionada por distintos expertos, que dicen haber encontrado errores sistemáticos, contradicciones  y falta de rigor en el trabajo de investigación de Edwards. Añadir que existen distintas teorías que apuntan a otros candidatos, tal es el caso de Montague Druitt, un abogado que se suicidó poco después de los crímenes, o Francis Tumblety, un médico charlatán  que fue detenido por la policía y más tarde huyó a los Estados Unidos.

La teoría de que Jack el Destripador pudo haber sido una mujer ha ganado adeptos a lo largo de los años, aunque sigue siendo una hipótesis altamente especulativa y sin pruebas concluyentes. 

¿Por qué se cree que pudo haber sido una mujer? En la época Victoriana, una mujer no abría sido sospechosa de cometer crímenes brutales, lo que le habría permitido moverse con total libertad.

Algunas teorías sugieren que el asesino se hacía pasar por prostituta, lo que facilitaría acercarse a otras mujeres sin levantar sospechas. La precisión quirúrgica de los cortes llevó a pensar que el asesino tenía formación médica o de enfermería, profesiones en las que también había mujeres.

En cuanto a sospechosas concretas se habla de Mary Pearcey, ejecutada por asesinar a la esposa y al hijo de su amante. Fue la sospechosa favorita del escritor Arthur Conan Doyle y, Lizzie Williams, esposa de un médico sospechoso. Algunos creen que tenía motivos personales y acceso a conocimientos quirúrgicos.

Pues bien, a los amantes del Turismo Dark os propongo la "Ruta de Jack el Destripador". Un fascinante recorrido por los lugares donde cometió sus crímenes en el barrio londinense de Whitechapel. Tenemos a nuestra disposición varias rutas nocturnas por los callejones adoquinados y antiguas edificaciones. Los puntos claves del recorrido, el Pub Princess Alice, la iglesia de Spitafields o el Ten Bells. Apuntar que uno de los recorridos más populares, The Jack Ripper Tour, utiliza un proyector portátil para mostrar imágenes en la paredes de los edificios que ilustran la época victoriana de la zona.

Muy aconsejable visitar el Museo de Jack el Destripador, ubicado en una casa victoriana del barrio de Whitechapel, para retroceder en el tiempo al Londres de 1888 y transitar por la historia de sus víctimas, los principales sospechosos y las investigaciones policiales.


FUENTES CONSULTADAS:

*La Mano Negra.

*Archivo de Historias Olvidadas.

*www.callejeandoporelplaneta.com

*www.civitatis.com

*guiavi.com

*www.abc.es

*www.elimparcial.com

*www.univision.com